En Orriols ya conocen cómo serán todas sus vestimentas de juego. Tras el lanzamiento de la equipación azulgrana, en homenaje al 60º aniversario del primer ascenso a la máxima categoría, y la recuperación de los colores blanquinegros para la segunda, esta tarde el Levante UD ha confirmado que el verde será el protagonista para el tercer uniforme de la temporada 2022/23.

El club levantinista hace público uno de los diseños más atrevidos de los últimos tiempos. Una camiseta que no deja indiferente a nadie, pero con clara alusión a la identificación al ADN Granota. Representando a la piel de las ranas, como mascota oficial del Levante, se han incluido tres capas para el diseño del nuevo atuendo. Como fondo, un verde liso y más claro que impera sobre el total. Sobre esa primera capa, se incluye una segunda con manchas más diminutas, mientras que la tercera se superpone a las anteriores con agrupaciones más extensas, sin distorsionar la visión del conjunto.

El Levante, en esta ocasión, ha optado porque Iborra y Pepelu sean los encargados de ejercer como modelos para el anuncio de la tercera equipación. En unas escenas rodadas en el estadio Ciutat de València, actúan como graffiteros, para dar colorido al diseño final de esta vestimenta verde que se defenderá con orgullo, con el claro objetivo de aspirar de devolver al equipo a la Primera División.

Los precedentes del Levante

La apuesta del decano de la Comunitat Valenciana por las tonalidades verdes no han sido muy habituales, sin embargo han estado presentes en algunas ocasiones durante el presente siglo. Los claros referentes fueron, además, en tres temporadas consecutivas. La primera de ellas en una temporada muy especial, cuando el Levante compitió en la Europa League. Por entonces, Kelme optó por un diseño muy básico, donde se incluyeron dos franjas horizontales en la altura superior del dorso frontal, una en azul y otra en granate. La segunda de esas equipaciones se remonta a la 2013/14, con la exitosa "green anura" que imitaba la piel de una rana, con dos tonalidades en verde, una más oscura que la otra, y con elementos secundarios en color plata. Con la última, ya con Nike, se recurrió a eliminar las franjas y acentuar el color, sin inclusión de complementos más allá de los patrocinios.

Al margen de los casos citados, exceptuando la equipación verde pistacho de 2007/08, la fosforescente de 2015/16 y la tonalidad marina de hace dos temporadas, el último diseño en que se incluyó un verde "natural" fue durante el curso liguero 2018/19. Ya con Macron vistiendo al Levante, se recurrió a un verde neón básico, con remates azulgranas en las mangas.