Rober Ibáñez será la siguiente incorporación del Levante del ascenso. El extremo valenciano está preparado para unirse a las filas del cuadro granota después de haberse desvinculado de Osasuna y de firmar un contrato que le mantendrá unido al club levantinista hasta 2025. El anuncio de su fichaje, tras dejarse ver en el Ciutat de València durante el día de ayer martes y de conocer las instalaciones de la que será su nueva casa durante las próximas tres temporadas, es inminente.

El acuerdo quedó perfilado a mediados del mes de julio, pero su lesión dejó un paréntesis en una operación que se ha cerrado en las últimas horas después de recuperarse físicamente. El atacante permaneció en Tajonar, ciudad deportiva de Osasuna, recuperándose con recuperador físico de confianza e incorporándose de manera paulatina al trabajo colectivo. De hecho, el pasado viernes no solo volvió a tener minutos con el cuadro rojillo, sino que decidió el duelo amistoso ante Miranda del Ebro marcando el gol del triunfo. Sin embargo, Rober Ibáñez dejó de entrenar con Osasuna desde ayer lunes para partir hacia la capital del Túria y cerrar su aterrizaje a Orriols.

De esta manera, el Levante cumple con uno de sus deseos en el mercado de fichajes después de ser una petición de Mehdi Nafti. El entrenador levantinista lo entrenó durante su etapa en el Leganés y le sacó partido durante la media temporada que lo dirigió. Tras llegar a Butarque en enero, Rober disputó 16 encuentros, marcó un gol y repartió una asistencia. Y aunque su aportación no sirvió para que la localidad del sudoeste de la capital promocionase a la élite, dejó buen sabor de boca. A sus 29 años, el jugador espera que sus aportaciones futbolísticas sirvan para que el Levante vuelva a Primera División lo más pronto posible.