Silvia Lloris ya está preparada para darlo todo con el Levante Femenino después de haber vivido un verano de ensueño. La canterana levantinista inició el periodo festival siendo convocada por España de car a la Eurocopa Femenina sub-19, lo siguió dando el salto a la sub-20 para ir al Mundial y lo terminó con matrícula de honor: consiguiendo la medalla de oro en ambos torneos. Sin duda, ha sido el verano de la centrocampista levantinista. «Ahora que ya he conseguido las dos medallas de oro puedo decir que ha sido el verano de mi vida. Estoy muy contenta, emocionada y orgullosa, porque todo el trabajo y esfuerzo ha tenido su recompensa» dijo Silvia Lloris en los canales oficiales del club granota.

«En el Europeo íbamos como favoritas y más convencidas. En el Mundial, al principio, no lo teníamos muy claro. Los dos amistosos previos los perdimos y surgieron dudas, pero nos hicimos más fuertes y por eso hemos ganado», siguió.

La murciana confesó las emociones que sintió cuando logró la medalla de oro en el Mundial, con su familia como motor de felicidad y con su peluche de Mickey Mouse, incombustible en todos sus éxitos, haciéndole compañía. «Fui corriendo a por mi Mickey Mouse y a por el teléfono para llamar a mis padres y a mi abuela en medio del campo. Ni los escuchaba porque estábamos cantando, pero fue un momento bonito», aseguró.

Ahora, ya solo piensa en azul y grana con ganas de ir hacia arriba como granota. «Me he sentido muy apoyada por el Levante. Tengo las expectativas muy altas este año. Creo que podemos aspirar a una de las tres plazas», finalizó.