El Pleno del Senado votó en contra de la enmienda 459, correspondiente con el Proyecto de Ley de Memoria Democrática, donde se reconocía la oficialización de la Copa de la España Libre lograda por el Levante en el año 1937. De las 260 papeletas emitidas por los senadores, 23 sonrieron al club de Orriols, aunque con el aplastante obstáculo de que 235 tumbaron la propuesta abanderada por Carles Mulet, portavoz de Compromís. 2 fueron las abstenciones ante un reconocimiento frenado nuevamente por parte de los políticos y que sigue indignando al levantinismo.  Pese a ello, y aunque parezca un nuevo bache, supone un avance después de la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, aunque el proceso, de carácter minucioso, será más lento. Sin embargo, el club está llevando a cabo gestiones con el Ministerio de Cultura para ir de la mano en los avances que se produzcan, al igual que está prevista una reunión con el Secretario de Estado.

El senador procedente de Cabanes, durante su intervención, pidió la oficialización del título con la intención de formalizar un tema que se trató, de manera favorable, en el Congreso con anterioridad. "Queremos que la Real Federación Española de Fútbol reconozca la Copa de la España Libre ganada por el Levante Unión Deportiva ganada en 1937. Una petición que contó en el Congreso, por cierto, con la unanimidad en una proposición de ley, también con el voto favorable del Partido Popular. Y que hoy los levantinistas están siguiendo con atención y verán qué votan, tanto unos como otros". Unas palabras que no cayeron en saco roto. 

Los partidos que no tendieron la mano al club de Orriols fueron PSOE, PP, PNV, Bildu, VOX, UPN, los ex de CS y PAR (Partido Aragonés), mientras la representación del grupo del que forma parte Carles Mulet (Compromís, Més Per Mallorca, Geroa Bai, Más Madrid y Agrupación Socialista Gomera), junto a Junts Per Catalunya, Esquerra Republicana de Catalunya y Ciudadanos, votaron que sí.

Sin embargo, desde las profundidades de Compromís no entienden los votos en contra, al tratarse de un asunto sin repercusión económica y que no arrebata ningún reconocimiento a ningún club a nivel nacional. Pese a ello, la decepción en Compromís apunta al PSOE, al optar por una postura de distanciamiento y sin ánimo de alterar al Gobierno. Con el apoyo socialista, el deseo de que la Copa de la España Libre tenga carácter oficial hubiera sido realidad, en un trámite que apenas hubiera tenido complicaciones, al entrar en el Congreso.  No en vano, llevar la aprobación a la Cámara Alta, según el PSOE, podría alterar la postura de algunos políticos que votaron a favor, de ahí su negativa.

 No obstante, la intención es la de seguir batallando por el reconocimiento del título que consiguió el club del Ciutat de València en plena Guerra Civil. Sobre todo, ante la falta de voluntad que existe en la RFEF para oficializarla. La idea es que, más pronto que tarde, sea la ley la que dé al Levante la Copa de la España Libre.