Punto que sabe a poco pero que acerca a los granotas al objetivo. El Levante reaccionó a tiempo en Lugo y buscó hasta el final la remontada (1-1) sin premio en un partido marcado por la lluvia y por la falta de acierto en ataque pese a las múltiples opciones de hacer gol. Sobre la bocina celebró el cuadro de Calleja el 1-2, pero el tanto de Iborra no subió al marcador por manos.

No empezó de la mejor manera el partido para los de Javi Calleja. La fuerte lluvia jugó su papel a favor de los gallegos. Intentó desplegar su potencial al contragolpe el cuadro granota. Montiel y sobre todo un agitador De Frutos, por la banda derecha, dieron sensación de peligro en los primeros diez minutos. Frenados, eso sí, por la concentrada defensa gallega y por el estado del terreno de juego, encharcado en algunos puntos. O deslizaba con rapidez el esférico o los pases se quedaban a medias en los puntos con mayor concentración de agua. 

Un tímido Lugo se encontró, en esa tesitura, con el 1-0 a los 12 minutos. Desafortunado estuvo Son, que resbaló en el peor momento y propició un dos contra uno para los chicos del debutante Fran Justo. Retrocedió el defensor granota, que evitó ceder de cara a Cárdenas para no poner a su compañero en problemas. No quiso frenar el balón y trató de girarse, cayendo y perdiendo la pelota. Chris Ramos únicamente tuvo que ceder a Sebas Moyano -solo y en posición legal con Son en el suelo- para que anotara con un potente disparo por el palo de Cárdenas. 

El gol activó a los locales, que se animaron e hicieron daño al contragolpe. Juanpe y luego Chris Ramos buscaron el 2-0 sin fortuna. El 1-0 mermó a los levantinistas, que en su peor momento se encontraron con un penalti tras el saque de un córner. Cabeceó al primer palo Iborra y desvió con la mano, cortando la trayectoria del balón, XaviTorres. Campaña, con personalidad y mucha clase, ajustó el esférico a la derecha de Óscar e igualaba el luminoso en el 34’. 

Enmudeció el Anxo Carro y de nuevo cogió impulso el equipo de Calleja. Solo un ajustado disparo de Ze Ricardo, bien despejado a córner por Cárdenas, puso en aprietos a un Levante que buscó la remontada con ahínco. Sin perder el tiempo, Iborra ya tuvo un disparo desde la frontal antes del descanso mientras desde el banquillo el cuadro granota lamentaba la lesión muscular de Soldado.  

Locura final y un gol de Iborra que no subió al marcador

Primero De Frutos, el mejor de nuevo en la primera mitad, y luego Montiel, desde la frontal, avisaron en el inicio de la segunda mitad. El segundo acto perdió algo de ritmo. El Levante fue, poco a poco, adueñándose del balón y pese a que movió el banquillo Calleja, esta vez los cambios no se trasladaron en una mejoría en el luminoso. Pasaron los minutos y se volcó el campo hacia la portería de Óscar. De Frutos y Pablo Martínez desde la frontal probaron fortuna.

A la sensación de peligro constante le faltó, quizás, algo de 'colmillo'. De nuevo De Frutos fue el hombre más peligroso mientras que Soldado, Bouldini y Cantero no tuvieron opciones de remate claras. Así voló el tiempo, que jugaba en contra de los granotas. Querían los de Calleja los tres puntos para olvidar por la vía rápida el mazazo del 1-1 de hace una semana contra Las Palmas. Y no hubo forma.

Todavía quedaba la polémica del partido. Cantó el Levante el 1-2, el gol de la remontada. Centro al área, un cúmulo de rebotes y un remate final de un Iborra que se volvía loco celebrando la momentánea remontada. No subió al marcador y ya es cuestión de 'criterio'. Las manos, lo de siempre. Unas sí y otras no. Tocó el balón en Róber y en Iborra, pero en un espacio muy reducido, de un rebote muy próximo y sin voluntariedad. Y tras cinco minutos de revisión, finalmente decidió el colegiado revisar el VAR y anular el tanto. Así acabó el partido, con un reparto de puntos que de nuevo sabe a poco pero que vuelve a sumar al casillero granota, más cerca del objetivo del ascenso.