"Estamos a un partido de, por qué no, jugar la Champions"

María de Alharilla y José Luis Sánchez Vera sueñan con una victoria contra el Madrid CFF que, sumado a un tropiezo del Atlético, les dé la clasificación para la Liga de Campeones. Pase lo que pase, "vamos a sonreír igual", aseguró el técnico

El Levante UD Femenino sueña con volver a la Champions

JM López

Rafa Esteve

Rafa Esteve

El Levante Femenino afronta la última jornada de liga con la posibilidad de entrar en Champions. No depende de sí mismo, pero se encuentra a un punto de diferencia de la tercera posición y recibe en casa al Madrid CFF. José Luis Sánchez Vera y María de Alharilla afrontan el encuentro desde la máxima ilusión y convencidas de que será un día para el recuerdo. No por lograr el tercer puesto, sino por el proceso y por cerrar una temporada para el recuerdo. Además, sin estar pendientes de lo que suceda en el Atlético de Madrid-Villarreal.

“Lo vivimos el otro día en Granada y no lo he hecho nunca. El sábado me apetece ganar el partido y me obsesiona ganarlo. Vamos a sonreír igual. Va a sonreír mucho el Levante. Ese es el punto de crecimiento, que el Levante esté en esa pelea”, dijo el técnico granota, mientras la capitana siguió su discurso. “Queremos ir a ganar, a disfrutar, y a celebrarlo con la afición después de conseguir tres puntos”. Sin embargo, renovada recientemente hasta 2026, sueña con la Champions. “Muchísima ilusión. Es la competición que todo el mundo quiere jugar. Estamos a un partido de, por qué no, jugar la Champions”, aseguró.

El técnico se despedirá del Levante después de dos temporadas de ensueño y lo hará dejando huella y con la plantilla metida en la pelea por entrar en Champions. “Después de muchas situaciones, el sábado tenemos un partido importante. Uno aquí y otro en Madrid entre dos equipos que sueñan con entrar en Champions. Era complicado llegar a donde estamos”. Un partido que será complicado tal y como aseguró el míster. “Será un partido similar a los que hemos disputado durante estas dos temporadas. Partidos muy igualados. Dos plantillas con mucho nivel, con diferentes sistemas pero que quieren dominar con el balón. El partido lo van a decidir los detalles”.

Pese a que sea su último partido, Sánchez Vera quiere quedarse con lo bueno. “Una de las frases que dije cuando llegué al Levante fue que en mi currículum diré que he entrenado al Levante. Es un sello que siempre podré tener. Es un histórico. Es un hasta pronto. Me llevo un crecimiento en lo deportivo enorme. Tras parar un año por un tema personal me da la oportunidad de luchar con los grandes. He peleado con todo y por todo. Iré a otros equipos, pero que me hagan sentir lo que han hecho estos dos grupos es difícil”. Y en esos grupos siempre ha estado una Alharilla que no solo seguirá hasta 2026, sino que viene de cumplir 300 partidos como levantinista. Siendo una prueba de enormes dimensiones de ‘orgull granota’.

“El club me ha apoyado desde el primer momento. En el embarazo fue un plus. El Levante es mi club, es un sentimiento de pertenencia. Me quedan dos años más y aportaré lo que haga falta. Haré lo que sea por este club. No ha sido un año para mí con las lesiones. Ha sido el año en el que más he aprendido”. Pero antes de seguir haciendo historia, Alharilla quiere que Buñol se llene este sábado para ir a por la Champions. “Hemos vuelto a enganchar, no les importa que juguemos en Buñol. La afición es importante cuando falta el aliento. Habrá un partido enorme, muy bonito. Nos vamos a dejar la piel”, finalizó la capitana, a 48 horas de un partido que ilusiona al levantinismo.