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CRÓNICA

Losada, Espí y Carlos Álvarez culminan el homenaje a Delia en el Pizjuán (0-3)

El Levante rompe una racha de tres meses sin ganar en LaLiga y demuestra que todavía le queda vida en Primera División con la mano del nuevo técnico, Luís Castro

Íker Losada celebra su gol en el Pizjuán en la primera parte

Íker Losada celebra su gol en el Pizjuán en la primera parte / LaLiga

Pablo Leiva

Pablo Leiva

Valencia

El Levante viajó a Sevilla con una sensación extraña en el cuerpo. Con la presión de ganar o ganar, de tener un buen debut de Luís Castro y, sobre todo, con un nombre en la memoria. No han sido unas navidades sencillas en Orriols. En unas fechas especiales y que deben ser sinónimo de felicidad, el adiós de Delia Bullido dio un revés demasiado duro a una entidad que se había marcado como objetivo honrar el recuerdo de su jefa de prensa, fallecida el pasado 27 de diciembre. Ella empujó seguro a un equipo que no ha dicho su última palabra en Primera y que volvió a encontrar el camino al triunfo gracias a tres goles para cambiar una dinámica. Antes del descanso Losada, que enseñó una camiseta con el nombre de Delia, hacía el primero de la tarde. El segundo, obra de Espí, cerraba prácticamente el triunfo. Y ya, antes del final, Ryan salvaba un penalti y Carlos Álvarez aprovechaba un error del Sevilla para hacer el tercero. Tres goles que siginifican tres puntos y que ponen punto y final a la crisis de resultados en Orriols.

El Levante saltó al césped con carácter y con otro aspecto muy distinto al visto en las últimas semanas. Con ganas de imponerse, Arriaga asumaba como único pivote con Pablo Martínez y Carlos Álvarez como interiores cambiando alturas dependiendo de cómo lo pedía la jugada. Por derecha Kareem Tunde, por izquierda Losada y arriba un Iván Romero que fue un dolor de cabeza para el cuadro hispalense en los primeros compases. En ese contexto, el cuadro de Luís Castro cogió protagonismo, piso área rival y consiguió ganar la espalda de Mendy, Agoumé y Sow con cierta facilidad.

Losada marcó el primero en un momento 'psicológico'

Alrededor de los 25 minutos de juego y con un Sánchez Pizjuán pitando a los suyos, el Sevilla se armó de orgullo y consiguió meter al Levante, algo más tímido con el paso de los minutos, en su propia área. Todo eso sin un gran agobio en forma de ocasiones, ya que Ryan no tuvo que intervenir apenas en un encuentro en el que todo parecía indicar que la primera parte acabaría con 0-0 hasta que llegó la ocasión decisiva del primer tiempo. Combinación en la frontal, toquecito de Iván Romero para Losada, que ya había tenido una unos minutos antes, y gol para montar la bronca en la grada hispalense. Todo llegó además en el último suspiro ya que el colegiado no tardó en enseñar el camino a los vestuarios.

Almeyda, que veía el partido desde una salita del Sánchez Pizjuán por sanción, movió ficha al descanso, quitaba a Peque y metía a Januzaj y generaba ciertas dudas a un Levante que sí sufrió mucho más en el arranque del segundo tiempo. Hasta en tres ocasiones en cuestión de segundos tuvo que intervenir un buen Ryan para mantener a los suyos en un encuentro que poco a poco volvió al mismo contexto del primer tiempo.

Espí, gol para convencer a Luis Castro

El Levante no se sintió nada nervioso a partir de la hora de juego. Con los cambios creció y el Sevilla, entre el ambiente frío, la lluvia y el enfado de los suyos, fue poniéndose tan nervioso que no supo reaccionar ante la seguridad granota. Lejos de sentir ese miedo por recibir el empate, el cuadro de Luís Castro creció tanto que los cambios dieron la razón al entrenador 'debutante'. Metió a Morales y Espí y fueron ellos precisamente los que encontraron el camino al segundo gol de la jornada tirando de épica. Un centro desde la derecha llegó al corazón del área para ver al comandante dar un toquecito con el tacón y poner a Carlos Espí mano a mano con Vlachodimos. Y ahí no falló. Con la izquierda, el canterano, que había merecido muchas más oportunidades este año, dio la razón al jefe del banquillo granota que miraba al marcador contando los segundos hasta el final del encuentro.

Marcó Carlos Espí

Marcó Carlos Espí / LaLiga

Salvador Ryan, sentenció Álvarez

Con ese segundo gol, y mientras el Sánchez Pizjuán se iba vaciando poco a poco, un error de Toljan en un despeje termina provocando un penalti absurdo que puso a Isaac Romero a once metros de la portería defendida por Ryan. Y ahí llegó una acción espectacular del portero australiano. Un recital parando el penalti y actuando también a la perfección en el rechace. Un escándalo de acción que llegaba además antes del definitivo tercer tanto de la tarde obra de un Carlos Álvarez que se reinvindicaba en la que fue su casa. Victoria justa y primer paso para pensar en la salvación en Primera. Seguro que Delia, esté donde esté, está celebrando ese primer triunfo granota en 2026.

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