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Levante UD

El Levante necesita recuperar los goles de sus delanteros

Tanto Etta Eyong —seis goles y tres asistencias— como Iván Romero —cuatro goles y una asistencia llevan sin anotar desde el 26 de octubre de 2025 y el 27 de septiembre de 2025, respectivamente

Esta situación ha llevado a que, en estos seis primeros partidos desde la llegada de Luís Castro, hayan aparecido hasta ocho goleadores diferentes, únicamente con Carlos Espí como único ariete

Etta Eyong disputando un balón en carrera con Adama Boiro

Etta Eyong disputando un balón en carrera con Adama Boiro / Javier Zorrilla / EFE

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València

El Levante UD necesita recuperar los goles de sus delanteros. A pesar de la buena cifra goleadora lograda hasta el momento —26, de los cuales 9 corresponden a la era Luís Castro—, al conjunto granota le está faltando esa finura, precisión y letalidad en las jugadas de ataque. La llegada del técnico portugués ha cambiado la cara al equipo en múltiples aspectos del juego, pero sobre todo a nivel ofensivo. Ahora, el equipo propone más, controla más el juego, genera más ocasiones de peligro y ha recuperado esa verticalidad y profundidad con los extremos. Además, el balón parado se ha convertido en una máquina de producción de goles y de oportunidades claras en ataque. No obstante, en este propicio escenario también hay limitaciones y cosas que no funcionan. Y una de ellas es la delantera, y no precisamente por temas de entrega, sacrificio y trabajo, sino por falta de gol. Una insuficiencia que, a principio de temporada, no era noticia, ya que estaba cubierta con esa dupla implacable Etta Eyong-Iván Romero.

Pero del poderío goleador de ambos atacantes hace meses que no se habla, lo que ha acrecentado la preocupación en Orriols. No obstante, se trata de una situación sorprendente, puesto que en estos últimos seis partidos el Levante no ha dejado de marcar goles; al revés, ha anotado en cuatro de los seis partidos, y en tres de ellos, dos o más tantos. Por tanto, en los partidos se ve esa necesidad de finalizar con mayor contundencia varias de las jugadas de ataque, pero no existe una sequía goleadora en el equipo. La falta de goles proviene principalmente de los delanteros, especialmente de Iván Romero y Etta Eyong, que han visto paralizadas sus enrachadas cifras goleadoras, y también de los Brugué, Morales y Espí, aunque cada uno por motivos diferentes. Ahora, más que nunca, el equipo levantinista y su afición precisan de sus goles para dar un plus de calidad y solucionar la faceta de finalización. Un deber que se ha convertido en necesidad para ayudar desde ya en el gran objetivo de la permanencia.

Iván Romero controlando un balón frente a Germán Valera

Iván Romero controlando un balón frente a Germán Valera / LALIGA

La sequía goleadora de la dupla Etta-Iván

Sin duda, el origen principal de esta carencia goleadora viene directamente por el frenazo en seco en la producción de goles de la dupla Etta-Iván, quienes han sido clave en el primer tramo de la temporada. Lo que es innegable es el compromiso de ambos jugadores, especialmente del sevillano. El atacante de 24 años es un jugador de equipo, un trabajador sin descanso, un peleador constante, de esos que no paran de correr durante todo el partido. Además, pese a su baja estatura para ser delantero, tiene esa habilidad para hacerse fuerte en los choques, una buena colocación del cuerpo y un ganador habitual de los duelos aéreos. Aun cuando parece que le toca enfrentarse a centrales más altos y físicos, el atacante logra, con su insistencia y determinación, pelear y sacar rédito de jugadas aisladas o complicadas.

Por su parte, el ariete camerunés no tiene ni la mitad de esa arrolladora capacidad goleadora ni de la importancia que tenía el juego ofensivo del equipo. La gran cantidad de rumores sobre su futuro, el interés de varios clubes y el parón por la Copa África han desorientado al jugador, afectando directamente al rendimiento del "killer' granota. La afición y el club necesitan de su mejor versión, esa voracidad goleadora que lo caracteriza.

En cuanto a los términos goleadores se refiere, Tanto Etta Eyong —seis goles y tres asistencias— como Iván Romero —cuatro goles y una asistencia llevan sin anotar desde el 26 de octubre de 2025 y el 27 de septiembre de 2025, respectivamente. Cifras insuficientes para dos delanteros que han sido imprescindibles en la capacidad y efectividad anotadora del Levante. Cierto es que Luís Castro también está apostando por el punta sevillano pero en otra demarcación distinta: de extremo. Por tanto, esto reduce sus posibilidades de cara al gol, aunque acrecienta sus llegadas veloces y habilidosas por banda, sumado a esas asociaciones e internadas al área.

Caso Espí, Brugué y Morales

Por otra parte, encontramos otros tres nombres relevantes en la artillería ofensiva levantinista. Uno de ellos es el joven Carlos Espí, una de las joyas de la cantera, que ha demostrado ser un delantero diferente, con esa fortaleza física, poderoso en los duelos aéreos y ese olfato goleador dentro del área. Con su 1,94 m de estatura es un arma letal de la que el equipo ha echado mano en numerosas ocasiones, especialmente la temporada pasada. Un jugador clave en la consecución del ascenso a Primera División. No obstante, a pesar de su capacidad para recibir y salir victorioso en los choques, y de causar tensión en las áreas rivales, está contando con pocos minutos en la élite del fútbol español Ahora, con la apuesta por la cantera y la proyección de Luís Castro, Espí ha ganado un mayor protagonismo en ese juego de rotación, siendo de los primeros cambios en cada encuentro. Y es que el delantero de Tabernes de la Valldigna siempre aprovecha al máximo sus escasas oportunidades, con un ratio de gol/partido impresionante. Esta temporada, ha anotado tres goles: dos en Copa y uno en Liga, concretamente en aquella goleada por 0-3 ante el Sevilla ya con Luís Castro de entrenador.

En cambio, los casos de Roger Brugué y Morales son diferentes. Por un lado, el atacante catalán, que se encuentra recuperándose de una rotura del ligamento lateral externo de la rodilla izquierda, con Calero ha jugado mayoritariamente de extremo. Por tanto, no ha tenido la oportunidad de disponer de grandes ocasiones de gol, centrado más esa labor trabajadora en defensa, pero con esa calidad en el último tercio del campo. Además, se le suma ese proceso de adaptación a toda una Primera División. Todavía no ha sumado ningún gol en esta competición. Desgraciadamente, esa lesión mantendrá al capitán granota alejado de los terrenos de juego hasta el tramo final de temporada. Un jugador clave e ídolo tanto para el club como para la afición.

Por otro lado, José Luís Morales no ha estado a la altura de la exigencia y la competitividad de la élite del fútbol español. Sus escasas apariciones se deben en gran medida a un rendimiento muy alejado de su mejor nivel, y la incapacidad de aportar argumentos ofensivos en ataque. Esta temporada ha anotado tan solo un gol. Además, la meritocracia de Luís Castro ha terminado por dejar sin opciones al comandante, quien se vio fuera de la convocatoria ante el Athletic por decisión técnica.

Carlos Espí celebrando su gol ante el Sevilla en el Pizjuán

Carlos Espí celebrando su gol ante el Sevilla en el Pizjuán / LALIGA

Ocho goleadores distintos suplen esta falta de gol

En consecuencia, esta falta de gol en los delanteros puros ha dado lugar a una situación extraña, pero gratificante y necesaria para los intereses granotas. En estos seis primeros partidos de Luís Castro al frente del Levante, han aparecido hasta ocho goleadores diferentes para suplir esa sequía goleadora en los atacantes. Centrales, mediocentros y extremos se han vestido como los artilleros granotas en las últimas semanas. Iker Losada (dos goles), Carlos Espí (un gol), Carlos Álvarez (un gol), Pablo Martínez (un gol), Dela (un gol), Alan Matturro (un gol), Unai Elgezabal (un gol) y Olasagasti (un gol). Concretamente, cuatro medios, tres centrales y un punta.

Entre todos, han anotado un total de nueve dianas, casi la mitad de ellas a balón parado. Ahora, es fundamental que Iván Romero y, sobre todo, Etta Eyong se sumen de nuevo a todos ellos; y por consiguiente, recuperen esa capacidad anotadora y fiabilidad de cara al gol. Y así lo ansía todo el Ciutat de València. El derbi próximo ante el Valencia es el mejor escenario posible para reafirmar su calidad ofensiva.

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