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CRÓNICA

La fe del Levante mueve montañas: fuera del descenso medio año después

El conjunto dirigido por Luís Castro consigue una victoria de Champions frente al Celta a base de entereza, rebeldía y redención que le hace creer más que nunca en la permanencia

Brugué se estrenó como goleador en Primera con un tanto trascendental.

Brugué se estrenó como goleador en Primera con un tanto trascendental. / LALIGA

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Rafa Esteve

Rafa Esteve

València

El atrevimiento, la entereza y, sobre todo, la fe, independientemente de la dificultad, son las bases sobre las que el Levante se dispone a conseguir una salvación legendaria. Improbable para muchos, pero solo al alcance de un equipo digno de ser elogiado y admirado. Se acaban los calificativos para definir la escalada de los de Luís Castro hacia una permanencia que, por primera vez en seis meses después de asaltar Balaídos con un épico triunfo ante el Celta (2-3), se otea desde fuera de las posiciones de descenso a falta de dos partidos para que finalice la competición. Ver para creer, sin duda, debido al punto desde donde parte un equipo que en diciembre estaba hundido, pero que, a base de insistencia, y con un propósito muy claro pese a los obstáculos y los mazazos que ha recibido por el camino, se ha ganado el derecho a soñar más fuerte que nunca con la salvación. De momento, y a la espera de lo que pase durante el resto de la jornada, Orriols celebra haber salido de la zona roja. Y, más allá de lo que suceda en la presente fecha, el orgullo y la felicidad que producen los de Luís Castro ya es infinito. Próximo objetivo: RCD Mallorca. Orriols debe ser una caldera.

Creer que la permanencia es posible, por mucho que al Levante le hayan dado por sentenciado a lo largo de la temporada en más de una ocasión, es el deber de una plantilla que, de la misma manera que está sumando a su causa a un sinfín de feligreses gracias a su empeño y sacrificio, tropezó con la misma piedra en Balaídos. Cuatro días después de escalar hacia un triunfo frente a Osasuna que se consiguió levantando un 0-2 adverso, los pupilos dirigidos por Luís Castro comenzaron el partido por debajo en el marcador a las primeras de cambio, tras 4 minutos donde se vieron superados completamente y en los que Ferran Jutglà aprovechó los diferentes desajustes defensivos batiendo a Mathew Ryan con un disparo al palo largo. No pudo haber un inicio peor. Y más, en un Levante que, por mucho que se haya acostumbrado a jugar en el alambre, tiene un margen de error escaso.

Sin embargo, los levantinistas se rehicieron del golpe, se adueñaron del esférico y trazaron combinaciones largas con la finalidad de encontrar fugas en un entramado celtista difícil de percutir. El Celta, a su vez, tiró de contragolpes que desestabilizaron los nervios de los visitantes, mientras el Levante, cansado y, tal vez, harto de masticar tanto el balón en las cercanías del área defendida por Radu, vio cómo un acto de valentía y, sobre todo, de fe de Kervin Arriaga acabó en el fondo de las mallas. El hondureño ejecutó un disparo desde 30 metros que el arquero celeste palmeó erróneamente para beneficio de los granotas, que no justificaron su entereza para acabar la primera mitad con la pasividad con la que empezaron la segunda. Idéntico que al principio, el Celta, con Ferran Jutglà rematando en boca de gol un centro de Javi Rueda, volvió a ponerse por delante en el marcador.

Dela y Brugué se visten de héroes

Fue inevitable pensar en un desenlace en el que el drama y la desesperanza irrumpiese violentamente en el levantinismo, pero Dela, como si tuviese envidia de su compañero, igualó la cita en el 57' con un zapatazo a la escuadra, también, desde larga distancia. Y Brugué, colándose seis minutos después en el área pequeña, para cabecear un centro de Jon Ander Olasagasti y estrenarse en la élite con un tanto trascendental para los intereses de su equipo, lograron, quién sabe, si la machada que proyecte una salvación que apuntaba a ser imposible para el Levante, pero que, si se consigue, será gracias a una fe que mueve montañas. La permanencia es la Champions del Levante. Y, gracias a su capital victoria en Vigo, en un partido donde hicieron un ejercicio de resistencia tremendo para amarrar los tres puntos en los compases finales, la tiene más cerca que nunca.

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