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La vuelta al sol de Carlos Espí: ascenso, redención y permanencia a base de goles

El delantero del Levante, pese a quedarse injustamente a las puertas del Mundial tras marcar 11 dianas en 1339 minutos, tiene argumentos de sobra para sentirse orgulloso de sus logros individuales y colectivos

Hace un año asistió a Carlos Álvarez para subir a Primera División y, 365 días después, celebró la salvación y le quitó hierro a la no convocatoria de Luis de la Fuente acompañado de amigos y familiares en Tavernes de la Valldigna

El delantero del Levante Carlos Espí celebra el gol marcado ante el Real Betis durante el partido de la última jornada que Real Betis y Levante disputan en el Estadio de La Cartuja de Sevilla. EFE/José Manuel Vidal. (Betis) (Levante)

El delantero del Levante Carlos Espí celebra el gol marcado ante el Real Betis durante el partido de la última jornada que Real Betis y Levante disputan en el Estadio de La Cartuja de Sevilla. EFE/José Manuel Vidal. (Betis) (Levante) / Jose Manuel Vidal / EFE

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Rafa Esteve

Rafa Esteve

València

El Ciutat de València, según se acercó la hora de convocatoria para conocer la lista de 26 que representará a España en el Mundial, encendió sus dispositivos móviles con la ilusión y la esperanza de que Luis de la Fuente llevase al Mundial a uno de sus referentes. Argumentos no le faltaron al levantinismo, ya que ha sido testigo de la asombrosa explosión de un Carlos Espí que, a sus 20 años, ha derribado las puertas de la RFEF. No solo es el delantero del futuro, sino que sus aportaciones en el presente lo colocan en la órbita de los atacantes más diferenciales del panorama nacional: 11 goles en 1339 minutos que han impulsado al Levante a certificar su permanencia en Primera División. Datos que asustan. Estadísticas dignas de un delantero de élite mundial, a las que se les suman unas facultades físicas, un olfato goleador y un potente remate como pocas veces se ha visto en el universo del fútbol.

Carlos Espí celebrando su gol ante el Oviedo en el Ciutat

Carlos Espí celebrando su gol ante el Oviedo en el Ciutat / LALIGA

La ausencia de Carlos Espí en la convocatoria de Luis de la Fuente, por ello, rompió el alma no solo de todos los levantinistas, sino también de los aficionados al fútbol que se han quedado boquiabiertos con la irrupción del '19' granota. Sin embargo, el coliseo de Orriols siente un profundo orgullo hacia su delantero. Se convirtió en el 'ojito derecho' de la grada en Segunda, categoría en la que anotó 6 goles en 478 minutos la temporada pasada, para terminar demostrando que su capacidad para perforar portería rivales es independiente al escenario en el que compite. Luis de la Fuente se lo pierde, aunque el delantero, según captaron las cámaras de 'À Punt', estuvo pendiente de la lista. Rodeado de sus amigos en un bar de Tavernes de la Valldigna, su lugar natal. Y, pese a que los nombres de los seleccionados circularon sin mencionar a Carlos Espí, todos, y con razón, aplaudieron a su ilustre vecino cuando el técnico de la Absoluta terminó de dar la lista.

Y es que al canterano le sobran motivos para celebrar y estar orgulloso de sus hitos. Justo un año antes de que le arrebatasen su ilusión de disputar un Mundial, allanó el camino del ascenso a Primera División dándole una asistencia con el pecho a Carlos Espí para que el '24' la clavase en la mísmisima escuadra. Desde entonces, no todo fue rodado, ya que su apuesta por quedarse en el Levante pese a la amplia cartera de equipos que pugnaron por sus servicios contrastó con la falta de oportunidades que le brindó Calero; pero, a base de trabajo, esfuerzo y constancia, esperó su oportunidad, la aprovechó y se convirtió en el máximo goleador del equipo y en el principal artífice de la permanencia del Levante. El manteo que le hicieron sus compañeros en La Cartuja es el reflejo de su impacto y trascendencia.

Con hambre de más

De cara al Mundial de México, Estados Unidos y Canadá, Luis de la Fuente se lo pierde. Parece que no sea consciente del diamante en bruto que desaprovecha en su camino hacia la segunda estrella. Sin embargo, Carlos Espí, hambriento de goles, no se detendrá. Seguirá trabajando hasta que el fútbol le dé el lugar que le corresponde. El Ciutat de València, mientras, oteará sus pasos desde la más absoluta admiración. "Es un orgullo para mí estar en la prelista. Seguiré trabajando para estar", dijo Espí en las cámaras de À Punt.

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