26 de octubre de 2017
26.10.2017
COPA DEL REY
Girona 02Levante
 

Boateng abre el baile en Girona

El ghanés ve la luz, deja un resquicio para la esperanza en la delantera y al Levante casi en octavos

11.11.2017 | 13:02
Boateng abre el baile en Girona

David Rodríguez / Enviado Especial a Girona

No fue finalmente día para la declaración de independencia de Catalunya, por mucho que se hablara del tema. Sí de fiesta para los granotas. Sin hacer de menos la victoria en Montilivi, lo que se celebró por todo lo alto fue el gol de Boateng. El ghanés marcó y se pegó un buen baile sobre el césped para festejarlo. Por fin, un delantero del Levante es capaz de ver puerta. Aunque les ha costado más que a ningún otro equipo de las grandes ligas europeas, ya tienen a lo que agarrarse en Orriols de aquí en adelante. Al menos, hasta que puedan llegar refuerzos; en forma de recuperación de Roger y Nano, y especialmente desde el mercado.

En Girona se vio la Copa en blanco y negro. Esos fueron los colores que lucieron los de Muñiz; y también de raza negra y fichaje, como Boateng, el autor del 0-2 definitivo. A media hora para el final, y con un cabezazo a la salida de un córner servido por Bardhi, Doukouré enfiló definitivamente al Levante para octavos. La pica en flandés la había puesto el ex de Moreirense (curiosamente, su excompañero Rafael Martins había logrado el anterior tanto azulgrana en Montilivi) finalizando con sangre fría una contra iniciada por Bardhi y magistralmente ejecutada por Morales. Guion calcada a la de la siguiente acción, en la que el africano se toparía con el cuerpo de Bono.

Este torneo sirve para que quienes no suelen jugar reclamen su cuota de protagonista. Con hechos lo hizo Oier. Seguro en cada una de sus intervenciones entre palos o salidas, su intervención después de un cabezazo de Ramalho se convirtió en un regalo para los ojos y un frenazo para las aspiraciones de los rojiblancos. Estos se irían al sumidero unos minutos más tarde, después de que Olunga no fuera capaz de poner la puntilla a un centro lateral en la misma línea de gol.

La comparación con Lerma no es fácil ni cómoda. Lo cierto es que Lukic se ganó entrar en la baraja de cara a siguientes manos, por su fiabilidad y firmeza táctica. Le costó mucho más entrar a Cabaco, cuyas apariciones iniciales se tradujeron en nervios. A la vuelta del descanso, por contra, sería él quien se encargaría de sostener a la zaga. Con la ayuda de Shaq, por muy ascendido del filial que este sea.

Así vivimos el partido

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