07 de marzo de 2019
07.03.2019

Toño se vio implicado por una llamada de teléfono interceptada a los cabecillas

Según documentación judicial a la que ha tenido acceso el diario "El País', a Toño le dieron 10.000 euros para que los guardase

07.03.2019 | 18:49
Toño se vio implicado por una llamada de teléfono interceptada a los cabecillas

Según documentación judicial a la que ha tenido acceso el diario 'El Pais', Toño estuvo tres semanas en la cárcel implicado en la operación Lubido-Hezurra por una conversación telefónica entre los cabecillas de la trama, Salva y Erik, interceptada el pasado 26 de enero.

En ella decían que le habían dado al jugador del Levante UD 10.000 euros para guardar y que les debía otros 5.000. A raíz de esa conversación, coincidiendo con el anuncio de su renovación el 6 de febrero, la Guardia Civil interrogó al jugador del Levante UD y encontró en su casa 4.820 euros. Fue lo que precipitó su prisión preventiva acusado de blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

Los investigadores consideran que Erik y Salva, al que Toño conocía de frecuentrar los mismos lugares de ocio en Valencia, pusieron en marcha una maquinaria de extorsión a través de la web www.pasion.com. En esa página colocaban reclamos con "mensajes atractivos y fotos sugerentes de chicas de compañía" que funcionaban como cebo de encuentros que no se llegaban a producir. Uno de los extorsionados fue Abelardo, entrenador del Alavés. 

Cuando los detenidos se encontraron en la cárcel de Teruel, según este medio, hubo reproches a los presuntos cabecillas por parte del resto de los encarcelados. Toño les recriminó el favor de haberles guardado el dinero y otro reo de haber puesto a su nombre un Volkswagen Golf que compró para Salva. "Se me ha quitado la libertad por una sospecha", leyó el jugador en un comunicado oficial en la web del Levante UD.

Tras su puesta en libertad condicional el pasado viernes, Toño volvió a Buñol el pasado martes y este jueves ha empezado a trabajar en solitario con un plan específico para recuperar la forma física y quitarse los kilos de más que ha cogido en la cárcel. Cuando la recupere se reintegrará en el grupo a la espera de qué decida sobre su situación el club, que durante su estancia en prisión ni lo suspendió de empleo y sueldo ni le abrió expediente.

La adopción de medidas disciplinarias es una posibilidad que Quico Catalán ni confirmó ni desmintió al referirse al perjuicio del 'caso Toño' para la reputación del Levante UD- "No es nada agradable, es complicado lo que estamos viviendo, pero no lo hemos gestionado mal como club", dijo el miércoles en Forinvest.

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