28 de junio de 2020
28.06.2020
Superdeporte
PLETÓRICO ESTADO DE FORMA

Borja Mayoral sale por la puerta grande de La Nucía

El delantero realizó su mejor partido del curso tras participar en tres de los cuatro goles

28.06.2020 | 16:07
El '21' sumó su séptima diana del curso en LaLiga.

El nivel futbolístico de Borja Mayoral se encuentra en proceso ascendente y el techo es indetectable. Su rendimiento, en todos los contextos en los que puede incidir un delantero, presume de un rédito de gran magnitud. Siempre ha sido caracterizado por su juego de espaldas, por activar los recursos más ofensivos del centro del campo y por prolongar jugadas gracias a su capacidad para retener el esférico, pero, en la actualidad, comienza a aprobar, y con creces, la que fue su asignatura pendiente la temporada pasada: el gol.

El delantero de Parla vive la mejor temporada de su trayectoria futbolística dentro del apartado numérico a sus 23 años de edad. Tras su tanto frente al Real Betis Balompié, que le colocó como el segundo máximo goleador del equipo por detrás de Roger Martí, el '21' sumó su séptima diana este curso en Primera División, la segunda en los últimos tres partidos, y la que ratificó que comienza a hacer migas con el factor que se le exige a un atacante, aunque se trate de un punta completo en los factores restantes. No en vano, lo hizo en un enfrentamiento donde se consagró como el mejor.

Aprovechó un balón en largo de Postigo para, tras una exquisita maniobra para superar a Marc Bartra, batir a Joel Robles. Bajó al suelo un saque de portería de Aitor y abrió a un Rochina que se convirtió en el asistente de Enis Bardhi, e hizo lo propio con Campaña para brindársela a Morales. Encima, su partido tuvo como guinda un gol que sirvió para superar su mejor marca personal. En la campaña 2017/2018, entre Liga, Copa y Champions, marcó ocho, y ahora, con una competición menos, suma uno más.

El '21' está de dulce. Cuente con los minutos que cuente, se posiciona siempre como alguien a tener en cuenta sobre el verde. 73 minutos le sirvieron para recibir el reconocimiento tanto del banquillo como del levantinismo, que disfrutó de una exibición de muchos quilates. Además, en un estado de confianza elevado. Ahora, además de jugar de espaldas, también se atreve a encarar y sortear rivales. Su cotización aumenta con el transcurso de los partidos y de ello se beneficia el Levante, que ya está prácticamente salvado después de una convincente victoria.

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