14 de octubre de 2020
14.10.2020
Superdeporte

"Los clubes nos hemos reinventado con el Covid"

Campaña, ofertas, renovaciones, proyectos, abonos, fichajes: Entrevista a fondo con Quico Catalán

14.10.2020 | 14:09
"Los clubes nos hemos reinventado con el Covid"

No hay dificultad que empañe la ilusión que se respira en el Ciutat. Y nadie mejor que Quico para ponerle cara y ojos. La visión de las obras desde dentro resulta espectacular. Con la mirada hacia la cubierta es como si al presidente se le olvidaran todos los problemas. Y eso que no han sido pocos. En la montaña rusa de 2020 el club termina hacia arriba.

—Aseguró hace un año que había sido su mercado de fichajes más complicado, ¿lo ha superado este?
—El 2020 desde marzo ha sido el más difícil, una desgracia constante. En el mercado se ha visto afectado no sólo el Levante, sino el fútbol español. El resto también, pero el español de manera muy letal. La posición de LaLiga ha sido responsable y en cierta medida 'intransigente'. Después del confinamiento, las rigideces a nivel de fair-play fueron máximas. A dos semanas del cierre de mercado se generó cierta laxitud, pero en la capacidad de maniobra de los clubes ha generado tensión. Eso nos ha hecho tomar decisiones a lo mejor incomprensibles como jugadores que se iban libres o rescindían sus contratos.

—Ahora se avecinan renovaciones tan importantes como las de Morales y Rochina o la mejora de Roger.
—Nuestro deseo es que sigan los tres. Son jugadores sino de la tierra, casi de la tierra todos.

—¿Morales lo hará de por vida?
—Hay un compromiso del presidente con él desde hace meses por el cual seguirá siempre que él quiera. Morales es un loco del Levante. Lo ha demostrado por activa y por pasiva, su amor al Levante ha ido más allá del dinero. No se me va a olvidar su compromiso hacia el club cuando descendimos: pudiéndose ir a ganar dinero a otro sitio prefirió quedarse. Año tras año ha habido planteamientos para él y para el Levante a nivel económico, pero nunca ha querido ir más allá de estar aquí.

—¿Y cómo está el caso Rochina?
—Rochina ya sabe lo que queremos nosotros y en este momento hay una distancia. Hace meses que no hablamos, pero ambas partes sabemos que nos queremos. Es un jugador valenciano y nos gustaría que se quedara.

—¿Hasta dónde va a poder estirar la manga el club en la actual situación?
—La temporada 21/22 es otra y habrá nuevos planteamientos. Este año el Levante ha hecho un gran esfuerzo y el pasado también lo hizo al mantener todo aquello que es intransferible bajo nuestros criterios. Pero todo eso no puede seguir en el tiempo, somos conscientes de que tenemos que vender. La pena ha sido el Covid, pero gracias a la operación de Cabaco y Moses ha salido la cosa como estaba prevista. En el próximo mercado necesitaremos una operación que nos permita cuadrar. Pero anteponemos el potencial deportivo.

—¿Se ha preferido no malvender?
—Ha sido un mercado muy complicado en el que futbolistas importantes no tenían valor. En estas circunstancias lo importante es mantener el potencial deportivo porque lo otro sí sería debilitar la plantilla. El año pasado se dio la operación de Rubén a Osasuna en verano y otras pequeñas con porcentajes como Saveljich. Tenemos grandes activos en nuestra plantilla para estar tranquilos. Ojalá ahora no se vayan y en el mercado de enero tampoco. Esperemos que se reactive el mercado y que la valoración del futbolista vuelva.

—Dice Campaña que no se baja del burro.
—Jose sabe lo que pienso, sabe dónde está y se siente muy querido aquí. Tener a un jugador en la selección es algo grande. Que los jugadores vean que desde el Levante pueden conseguir esas metas es muy importante. No solo somos un club asentado en una gran ciudad donde se cuida al jugador sino que permitimos un crecimiento individual grande. Es normal que un futbolista de ese nivel piense en otras cotas. Ya llegará.

—¿Han llegado ofertas?
—No. Lo que yo llamo una oferta en firme no. No ha sido el mejor verano. Por un lado estoy contento porque tenemos un gran activo. Por otro sé del deseo de Jose. Pero estoy tranquilo porque su compromiso es máximo. La gente no es consciente de lo agradecido que está hacia este club. Si no es por el Covid habrían llegado ofertas reales de grandes importes y no se habrían hecho otras operaciones que le han tapado. Su momento va a llegar en los próximos meses, antes de un año, es una realidad. Ojalá llegue el mejor club donde dé el salto de calidad importante.

—Y al margen del Leeds United, ¿ha llamado algún otro club?
—A su agente algún club lo ha podido tantear pero más allá de eso, no. Ha sido un mercado complicado hasta en la existencia de ofertas. Hemos intentado ser imaginativos y tirar de ingeniería financiera. Hubo un momento de agosto en el que hablábamos los clubes y estábamos bloqueados. Al final algo se ha podido hacer. Todos nos hemos reinventado.

—¿Cuesta 60 o 30 millones?
—Cuesta lo que alguien ofrezca y el club esté dispuesto a aceptar. Su cláusula son 60 y el compromiso con él es negociar por debajo, pero su valor es muy alto en este momento. Es un compromiso de entendernos ambas partes, igual que él ha entendido que este no era el momento propicio. El mercado que viene el Levante también tendrá que entender que si alguien viene con un valor inferior a la cláusula, su salida hay que estudiarla.

—Arriesgó con su renovación y la llamada de la selección le ha dado la razón.
—Era un sueño personal. De esta operación estoy muy orgulloso, tanto él como su representante me lo dijeron. En el video de felicitación se ve que le doy unos golpes en el pecho después del abrazo recordándole: '¿ves cómo si puedes ir a la selección estando en el Levante?'. Porque al final el futbolista de ese nivel duda. Había estado ya en prelistas anteriores y ese sueño y nunca se daba. Efectivamente no es que estuviera planificado ni trabajado pero sí es verdad que en las conversaciones para su renovación el sueño de ambas partes era que fuera a la selección. Eso se habló: mérito de él cien por cien.

—Esa operación se la cargó usted al hombro: ningún jugador ha cobrado lo que Campaña en este club.
—La parte económica la llevé directamente. El hecho de arriesgar, pero con un gran activo. Estaba la dirección deportiva y todos sabíamos qué jugador teníamos. A nivel deportivo es un gran activo que se puede convertir en un gran activo económico. Es fundamental que la plantilla se sienta con un equilibrio salarial. Jose está por encima, pero por la valoración deportiva que hacen los propios futbolistas, ninguno nunca lo ha puesto en comparación.

—Para quien no habido sitio es para Pepelu.
—Lo más bonito para el club es que jugadores como Pepelu estén en el primer equipo. Sería lo más bonito y más rentable. Si se hubiese quedado su protagonismo a priori no habría sido el que consideramos para un chico de esa edad. Ha dado un salto a un club de mayor exigencia que el Tondela y esperemos que siga creciendo. Es también una alegría que Pablo Martínez, que lo hemos cedido al Mirandés, esta jornada haya marcado. Es lo que queremos, que esos jugadores tengan ese espacio. También porque hay un compromiso contractual.

—¿Qué supone tener en el banquillo a una persona como Paco López?
—Yo creo que es el ideal. Y en ese sentido Paco no es una apuesta de nadie en concreto, sino de todos, pero el hecho en sí de que Paco sea nuestro entrenador, lo que simboliza y lo que entiende el club, es un gran activo. Es ese entrenador que de alguna forma ha transformado una forma de entender el fútbol en nuestro club. Y luego el día a día, la vinculación con la entidad, el trato, su ascendencia, el ser de Silla, haber vestido la camiseta del Levante en los terrenos de juego y ser levantinista. Es tenerlo todo. Un salto de calidad que encontramos y que si no tuviéramos sería difícil de encontrarlo.

—¿Fue uno de los levantinistas que terminó cabreado tras el partido de Mestalla?
—Sí. Lógico. Pero yo no... Yo, el míster, los jugadores que jugaron y los que no lo hicieron. Creo que fue un partido donde el Levante fue tremendamente superior y hasta los últimos 20 minutos merecimos todo. El final es demérito del Levante, lo que pasa es que el Valencia tuvo el mérito de aprovecharlo. Otro equipo no lo habría hecho. El Valencia durante 70 minutos estuvo noqueado. Pero tuvo el acierto de no caer a la lona. Eso se lo traslado al vestuario también, que hay momentos que tenemos que agarrarnos mejor a los partidos. El otro día ves a Nadal, que no es un ejemplo ese partido de ese espíritu Nadal, pero sí que hubo un partido, creo que en cuartos de final, cuando se enfrentó a una de las jóvenes promesas del tenis. Y en el primer set el 'nano' le pego un baile, pero se agarró al partido, se agarró y se agarró y ganó el primer set, que luego marcó un poco lo que fue el partido. Hay momentos que debes saber agarrarte a los partidos.

— ¿Qué planteamiento hay con Manolo y David Navarro? ¿Renovarán?
—Vamos a ver los próximos meses. Ha sido un año muy difícil. Llegaron bastantes jugadores contratados por parte del club, como Clerc o Miramón. Vamos a tener tranquilidad porque todo ha sido una vorágine. Tenemos que analizar y ponerlo en consenso. A partir de ahí valorar qué hacer.

—¿Le gustaría empezar 2021 con ese tema claro?
—Yo lo que quiero es analizar las cosas haciéndolas bien. Creo que todo el mundo ya lo ha aprendido o lo debería de aprender. No porque un periódico o una radio estén hablando de ese tema se van a agilizar los tiempos de nada. Son decisiones relevantes y tenemos que analizarlo todo bien. Marcarme plazos en estos momentos no es lo oportuno. No está decidido. Ni lo he pensado. Tengo la composición de lugar y han sido meses complicados. Este último mercado por ejemplo fue muy difícil. El anterior también, pero porque había mucho comprometido ya.

—Por cierto, aunque ya ha pasado tiempo, Tito como anterior director deportivo insiste en que no sabe porqué no se le renovó. Quico, ¿por qué no se le renovó?
—No lo voy a decir. Ni en esta entrevista ni en ninguna. Pero yo creo que todos sabemos el motivo. Como dije en su momento estoy tremendamente agradecido al trabajo que hizo Tito. Él sé que está agradecido a la confianza que se le dio en el Levante. No hay que olvidar que fue una apuesta importante en una persona de fútbol. Que era el director deportivo de AFE pero que nunca había estado en un equipo. Y se le dio esa oportunidad y él la aprovechó. Hizo un trabajo acertado en muchas cosas. Pero había cosas que teníamos que cambiar. Se recondujo la situación. Yo tengo la conciencia tranquila de haber dado los motivos para aquella decisión, previo al consejo, y posconsejo.

—Hablemos del estadio. Se escuchan de fondo las máquinas, las grúas y a los operarios. ¡Qué satisfacción ver el estadio así!
—Creo que la gente no es consciente de lo que está ocurriendo aquí dentro. Es verdad que hemos visto miles de fotos y nos decían que estábamos saturando. Pero la gente también nos lo pedía. Es una pena que tengamos ahora que retrasar 15 días el regreso. Pero va a ser bonito. Y eso va a ser la fase 1, que luego vendrá la 2. Pero bueno, esta parte va a ser espectacular y la gente se va a sentir super orgullosa. A finales de noviembre más o menos estará listo y va a ser espectacular todo.



—¿Fue muy duro en plena pandemia el momento de tirar adelante?
—Marzo y abril fueron muy difíciles. Cuando para el fútbol y no sabes si va a volver. Puff. Al final es un momento de máxima tensión. El efecto negativo que suponía para el club era muy grande. Menos mal que LaLiga se reactivó y es verdad que tuvimos que tomar una decisión que era irnos para volver y tener el campo acabado. Porque si no materialmente habría sido muy difícil con lo que hemos visto. Habría sido terminar toda la obra, con lo que eso suponía y tener parte del material en almacenes, los italianos con el cable fabricado y con problemas de fabricación por el Covid. Nosotros lo vivimos antes porque uno de los principales contratistas es italiano y afectó en sus factorías. Pero el tiempo al final nos ha permitido dar la razón de que acertamos en ese riesgo que asumimos porque si no habría sido muy difícil.

—¿Qué beneficios y riesgos supone la línea de financiación de hasta 60 millones que ha firmado el club?
—Al final, uno de los principales efectos negativos que tuvo el Covid fue que teníamos una operación casi cerrada. Cuando digo 'casi' es firmada y nos faltaba llevarla a contratos. Pero esa operación cayó a finales de marzo y principios de abril. Es una operación que de alguna manera yo había dejado entrever a finales de enero y principios de febrero. Pues bien, esa operación no tenía nada que ver con esta. Ese fondo se ha visto afectado y creo que ni está operando de hecho. Tuvimos que recomponer todo. Sinceramente creo que fue un milagro que surgiera esta operación. Muy diferente a la anterior no solo por importe, sino también por condiciones, años y garantías. La gente tiene que entender que nosotros tenemos que crecer de forma ordenada. Pero también arriesgar en determinados momentos. Eso significa que tu casa genere. Y para generar tenemos que hacer la fase 2. Esa fase nos va a permitir ingresar de manera diferente a la forma en la que lo hacemos y que hoy no tenemos la oportunidad de sacar al mercado. Y todo eso nace para eso. Y luego estamos haciendo la Ciudad Deportiva. Es un proyecto que este consejo de administración un día pensó e ideó y de alguna forma es un salto de calidad. Que toda nuestra escuela y nuestro primer equipo esté no en el centro de València pero casi. En el puerto de Nazaret. Muy cerca de nuestros orígenes. Son proyectos emblemáticos que queremos abordar. Y que vamos a abordar y que con esta operación tenemos la oportunidad de hacerlo. Evidentemente en el fútbol se pueden dar X circunstancias. Por supuesto que sí. Pero creo que si hemos demostrado algo en los años que llevamos en el club es que no hacemos las cosas sin estudiarlas y sin analizarlas. Si hemos dado este paso, también nos obliga a ser mucho más coherentes, mucho más responsables, sí. Pero lo hemos hecho siempre. El hecho de poder elevar este proyecto en 12 años, devolverlo en ese tiempo, nos permite buscar otras salidas para crecer. Hay algo muy importante, esto es fútbol todos compran y venden. Y nosotros hemos puesto en valor muchas veces nuestros activos, pero ahora los hemos puesto de forma más manifiesta. La gente tiene que estar tranquila y orgullosa. Confiar en el trabajo. Son situaciones delicadas si se dan ciertas situaciones. Pero si hubiera una situación de descenso... pues ya buscaremos soluciones. Hay que tener tranquilidad en ese sentido y pelear para que no se dé.

—Con el Covid se habló con los capitanes para una rebaja salarial. Pero pese a todos los problemas hubo una videollamada con los trabajadores del club para garantizarles su empleo.
—No sé si hubo una videoconferencia con todos, pero hubo muchas. Entendíamos que teníamos que pelear para mantener esos puestos. Creo que en momentos de máxima dificultad fue una decisión que el Consejo tomó y que el club sintió que era necesario transmitir, y también la Fundación. Entendimos que esos meses había que sacarlos como fuera. Y que esa gente estuviera tranquila y que de alguna manera, en los casos en los que se podía, trabajaran desde casa.

—¿Cómo se va a llamar el estadio?.
—De momento estadio Ciutat de València.

—Desde que deslizo que podía entrar un patrocinador todo son especulaciones.
—Me lo preguntaron, yo no puedo mentir. Uno de los grandes objetivos de este club, y no de ahora si no desde un par de años, es darle nombre a esta casa. Evidentemente darle nombre a esta casa cuando esta casa esté a un nivel que sea lo suficientemente atractivo comercialmente para cualquier marca. Estamos en la mejor liga del mundo, en una de las mejores ciudades del mundo y estratégicamente en uno de los mejores lugares del mundo. Empresarialmente tiene un gran valor, cerca de uno de los grandes puertos de Europa. Tenemos todo para intentar conseguirlo. Si además arquitectónicamente montamos un buen estadio, atractivo y que más allá del fútbol proyecte un valor comercial y de ocio, ¿por qué no que el estadio esté ligado a una marca?.

—¿Cuánto le ha costado el Covid al Levante?
—No sabría cuantificarlo hoy aún. Estamos cerrando el ejercicio pasado. Se están auditando las cuentas. Contablemente yo creo que al final va a ser un ejercicio positivo aún con todo. Van a ser esta temporada 19/20 y la 20/21 complicadas pero no la 21/22 porque parte de la temporada pasada pasa a esta. A nivel comercial estamos reorientando la situación. No ha afectado mucho, tengo que ser sincero. Sí nos ha afectado mucho a nivel de merchandising y también en el tema de abonados, pero tampoco son números que nos generen situaciones extremas porque al final nuestros abonados de pago eran poco más de 5.000. La gran mayoría ha optado porque no se devuelva el dinero. A nivel de televisión entendemos que en algún momento vamos a hacer los números y en algo nos va a afectar. Por lo tanto dar números exactos hoy no puedo. En esta temporada en concreto, eso sí, los abonos y el ticketing y todo lo que lleva arrastrándose.

—¿Los abonos para cuándo?
—Para cuando podamos ofrecer algo. Creo que la gran mayoría de clubes no están con eso, porque qué vamos a ofrecer. Tenemos que entender que nuestro abonado es peculiar. Ahora ya empezaban a pagar todos, pero en función del escenario que se nos dé empezaremos a ofrecer. Seguramente esta campaña si vuelve el público vendrá un porcentaje. Lo importante es que los abonados los tenemos. Los que eran abonados siguen teniendo sus privilegios. Y de cara a la 20/21, que es esta, cuando sepamos quiénes pueden venir, tomaremos medidas en base a eso.

—La última. Se está especulando con una hipotética venta del Valencia. ¿Cuánto costaría el Levante ahora mismo con el equipo, el estadio y la ciudad deportiva de Nazaret en camino?
El Levante ahora mismo no tiene precio. Eso es lo más bonito. La propia fundación ni se lo plantea, ni se ha planteado un escenario así. Costaría mucho dinero por circunstacias y proyectos. Por su militancia hoy en Primera División y por sus números económicos es un club que tiene un gran atractivo. Y de hecho los que estamos en el mundo del fútbol sabemos qué clubes tienen ese atractivo. Y sabemos del interes que hay sobre todo en empresarios y fondos extranjeros que están locamente enamorados del fútbol español. Si el Levante estuviera en manos de un accionista o propietario ganaría mucho dinero en la operación, seguro.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook