Prácticamente, el 100% de los valencianos se preocupan por la conservación del medio ambiente, la protección de los animales y la despoblación de las zonas rurales, según recoge el informe "Opiniones y actitudes de la sociedad ante la caza en la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia”, realizado por la consultora GAD3 para la Fundación Artemisan.

El estudio también revela el impacto positivo de la caza como herramienta de gestión poblacional, pues de él se desprende que el 72,7% de los valencianos se muestra a favor de la caza para frenar la sobrepoblación de especies silvestres. Recientemente, la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica publicó la nueva orden por la que se regula la caza y control del jabalí que estima que el 55 % de los municipios valencianos tiene "sobreabundancia de jabalí, con poblaciones excesivas que pueden comprometer la conservación del resto de especies o valores naturales". Pero también hay otras especies de caza mayor cuyos índices poblacionales han experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años como ciervo, corzo, cabra montés o muflón, pero también otras especies de caza menor como el conejo, que tienen en jaque a muchos agricultores.

Caza, actividad necesaria

En este sentido, más de la mitad de los encuestados considera la caza una actividad necesaria y el 65% cree que la actividad cinegética contribuye a prevenir los daños a la agricultura valenciana -que en 2020 alcanzaron la cifra récord de 30 millones de euros de pérdidas-. Además, la mayoría también entiende que reduce los accidentes de tráfico –que se han multiplicado por 7 en vías interurbanas de la Comunidad Valenciana en los últimos 10 años-, los daños a la ganadería, a las infraestructuras, a la flora y fauna protegida y evita la transmisión de enfermedades como la PPA (peste porcina africana) o la tuberculosis.

Según el estudio, uno de cada tres habitantes de la Comunitat Valenciana piensa que los cazadores favorecen la protección de los animales y la conservación del medioambiente. Igualmente, más del 50% cree que el impacto de la caza es positivo para el medio rural. En cuanto a la posibilidad de una subida de impuestos para que la Administración Pública se encargue de controlar las poblaciones, el 65% se muestra poco o nada a favor.

Este estudio, impulsado por Fundación Artemisan, surgió ante el aumento de la preocupación de la sociedad por el medioambiente, unido al distanciamiento entre una sociedad cada día más urbana y el mundo rural. Desde la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana destacan el trabajo de los cazadores en el monte y su contribución al cuidado del medio ambiente que realizan los 365 días del año. También, recuerdan que la caza genera en España cerca de 6.500 millones de euros anuales y da empleo a 187.000 personas, representando un 0,3% del PIB español. “Es necesario un plan integral de ayudas para la gestión cinegética ordenada y un mayor compromiso con la promoción del sector cinegético”, señalan, al tiempo que recuerdan que la caza también fomenta la creación de puestos de trabajo y lucha contra el despoblamiento rural.