08 de enero de 2020
08.01.2020
RALLY DAKAR

Alonso sufre tres pinchazos y se queda sin rueda de repuesto

El asturiano destaca que "esos últimos 150 kilómetros se hicieron interminables" y Carlos Sainz mantiene el liderato

08.01.2020 | 19:21
Fernando Alonso, en un tramo de la cuarta etapa del Dakar

Fernando Alonso (Toyota) expresó este miércoles su satisfacción por haber terminado la cuarta etapa del Dakar tras haber hecho los últimos 150 kilómetros del recorrido sin rueda de repuesto, al sufrir tres pinchazos durante el día, igual que sus compañeros de equipo.

Alonso acabó la etapa entre Neom y Al Ula (Arabia Saudí) en el decimotercer lugar, a más de 26 minutos del ganador de la etapa, el francés Stéphane Peterhansel, en un día complicado donde el campeón de la Fórmula 1 no pudo rodar al mismo ritmo que en la tercera etapa, cuando acabó quinto.

El asturiano comentó que la etapa, que tuvo 426 kilómetros cronometrados, fue la más complicada que le tocó lidiar hasta ahora en el Dakar ya que la mayoría del terreno fue cañones de roca y pistas pedregosas, un terreno al que todavía no está adaptado.

"Es como si en el ciclismo eres contrarrelojista y te toca montaña y montaña. Así que sabía que me tocaba perder un poco", explicó Alonso.

"Ha sido una buena etapa en cuanto sensaciones, pero muy difícil, complicada y larga, donde hemos pasado diez horas en el coche. Habíamos sitios donde teníamos que respirar hondo los dos y concentrarnos para seguir. Mentalmente fue muy exigente", agregó.

El ovetense detalló que al inicio de la etapa tuvo que dejar pasar a Nasser Al Attiyah (Toyota) y a Yazeed Al Rajhi (Toyota), que llevaban mejor ritmo que él, y eso le hizo perder tiempo.

"Siempre quise salir adelante porque dicta un poco el ritmo de la carrera, pero los clientes que tenía hoy por detrás eran los peores que podía tener, con Nasser, Yazeed y Peterhansel", indicó Alonso.

"Si sales delante con esos monstruos detrás, te van a hacer perder más tiempo, porque tienes que dejarles pasar y luego vuelves a su polvo", añadió.

Alonso apuntó que "el estoque final" fue cuando a 150 kilómetros del final de la etapa tuvieron que utilizar la última rueda de repuesto que le quedaba.

"Esos últimos 150 kilómetros se hicieron interminables. Teníamos que ir despacito porque eran sitios de muchas rocas y complicados", dijo el piloto, quien destacó que los otros pilotos del equipo Toyota, con más experiencia en el Dakar, también sufrieron el mismo problema.

"Estoy contento de llegar a aquí y no haber tenido un percance mayor. Mis dos compañeros llevan haciendo rally raid toda la vida y uno es ganador del Dakar e hizo 120 kilómetros sin ruedas de repuesto", apuntó.

Preguntado por su valoración de sus cuatro primeros días en el Dakar, donde se ha cumplido un tercio de la carrera, Alonso reiteró que esta viviendo la experiencia "con la intensidad de un debutante".

"Todo para mí es nuevo y trato de absorber con entusiasmo todo lo que me va llegando. Cualquier detalle lo vivo con plenitud. Han sido cuatro días intensivos y muy completos en experiencias donde he tenido de todo. He tenido etapas buenas y malas, días de pinchazo y días de hacer mecánico", destacó Alonso.

Asimismo, el asturiano reconoció que en ocasiones aún le falta mucho ritmo y repitió su intención de aprovechar este Dakar lo máximo posible para ir acercándose cada vez al nivel de los pilotos de cabeza.

Por otra parte, Carlos Sainz (Mini) salvó el complicado papel que tenía en la cuarta etapa del Dakar al terminar tercero y seguir líder de la carrera frente a la arremetida del catarí Nasser Al Attiyah (Toyota) y del francés Stépane Peterhansel (Mini), sus dos máximos rivales.

Tras haber ganado la tercera etapa, Sainz era el primer coche en salir a competir este miércoles, una desventaja respecto a sus rivales porque debía abrir pista, de lo que se podían beneficiar el resto de automóviles que iban por detrás, como hicieron Al Attiyah y Peterhansel, quien terminó ganando la etapa.

A pesar de ello, el madrileño apenas perdió tiempo en casi todo el recorrido, un trazado de 453 kilómetros entre Neom y Al Ula (Arabia Saudí), excepto en el último sector, uno de los más complicados que recuerdan los más veteranos de la caravana del Dakar.

Se trataba de una pista más propia de una competición de trial, una escalinata de grandes rocas que obligó a Sainz a extremar la precaución.

"Era una zona con unas rocas tremendas. Pasar con el coche era muy complicado. Parecía imposible. Yo he nacido pilotando lo más rápido posible por pistas de rallys y me he adaptado a los rallys raid lo mejor que he podido, pero pasar con un coche de estos por ahí parece de ciencia ficción", relató Sainz.

La clasificación se aprieta

Eso le hizo perder más tiempo del que le hubiese gustado en esa zona, ya que hizo que la clasificación general se apretase entre los tres primeros.

El español afrontará la quinta etapa entre Al Ula y Ha'il con Al Attiyah a tres minutos y tres segundos, que serían solo tres segundos si el catarí no hubiese sido sancionado con tres minutos el martes precisamente por no dejar que le adelantase Sainz.

Peterhansel, que es tercero, está a 11 minutos y 42 segundos del español, y se avecina un duelo de gallos entre compañeros de equipo, pues los dos conducen el buggy de Mini.

"Sabía de siempre que Stéphane y Nasser son los enemigos a batir", dijo Sainz sobre el piloto galo y el catarí, vigente campeón del Dakar.

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