Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | NACHO SANCHIS Piloto amateur que ha completado su tercer Dakar

"Ha sido el Dakar más duro, mis brazos nunca sufrieron tanto”

El farmacéutico de Enguera ha mejorado sus registros en la edición más dura del Dakar: lleva tres acabados en cinco intentos

Ha logrado quitarse la espina de su abandono hace dos años tras un fuerte accidente en el 'shakedown' previo a la salida

Nacho Sanchis celebra con su medalla un nuevo Dakar, el tercero en su cuenta particular

Nacho Sanchis celebra con su medalla un nuevo Dakar, el tercero en su cuenta particular / I. S. U.

València

Farmacéutico de profesión en su céntrica botica del casco viejo de Enguera, Nacho Sanchis ha culminado a sus 45 años su tercer Dakar en cinco intentos, quizá el más difícil física y anímicamente por muchas circunstancias. Aunque lo inició pensando que sería el último, no descarta repetir marcándose nuevos retos. El suyo es el Dakar amateur, de los pilotos aficionados, aquellos que hacen más de 107 horas sobre la moto, casi el doble que favoritos como Tosha Schareina, subcampeón y junto al que hizo pleno para el motociclismo valenciano en el rally más duro del mundo.

¿Este ha sido su mejor resultado?

La verdad es que ni siquiera lo tengo claro, tendría que revisar los resultados en la web del Dakar. Sinceramente, lo importante para mí era simplemente acabar la carrera, fuese como fuese.

Según la web del Dakar, acabó el 86º en Sudamérica, y en Arabia el 83º y ahora el 81º, de un total de 130 motos, de las que llegaron solo 89. Después de lo que le sucedió en el shakedown de 2023, ha podido quitarse la espinita, con ‘valor y honor’, su lema.

Fue una experiencia muy dura. Lo que me ocurrió fue un varapalo moral y deportivo enorme, que no se lo deseo a nadie. Inviertes todo, trabajo, familia, economía, salud, y antes de empezar la carrera, tuve un accidente que no fue por ir rápido, simplemente apareció un montículo de arena de la nada, me caí y quedé fuera. Me tomó dos días encontrar algo de paz interior, tranquilizarme y aceptar lo sucedido. No quería cerrar mi etapa en el Dakar con ese mal sabor de boca ni con ese recuerdo. Desde ese momento, ya pensaba en volver en 2024, no solo para mí, sino también para honrar a los patrocinadores que confiaron en mí. Aunque ellos no quisieron que les devolviera el dinero tras el accidente. Pero tuve problemas con la inscripción, no se tramitó a tiempo y no pude participar. Este año fue complicado también. Aún sentía dolor en la ingle debido a un labrum roto que tuve que operarme después de 13 meses. Ha sido un proceso duro, pero sabía que tenía que mejorar. A pesar de seguir con molestias, hice la inscripción en agosto o septiembre y me hice una resonancia para verificar mi estado. Aunque tenía muchas dudas y miedo, decidí seguir adelante. Ya había terminado el Dakar dos veces, no tenía ninguna necesidad de volver, pero ese lema, "valor y honor", me empujó. Quería cerrar mi etapa en el Dakar de una forma digna, si es que este era mi final en la competición.

"Quería honrar a mis padres, llevarlos conmigo en la moto era mi manera de honrarlos"

Y ha podido honrar a sus padres, Enrique y Sacramento, cuya fotografía ha hecho también el Dakar en el frontal de su moto.

Quería honrar a mis padres. Mi madre sufrió demencia senil durante muchos años, y mi padre, a pesar de tener Parkinson y enfrentar una depresión, nunca se separó de ella. Fue un final muy difícil para ellos, justo en el momento en que podían haber disfrutado de su jubilación. Afectó a toda la familia y llevarlos conmigo en la moto era mi manera de honrarlos. En 2023 ni siquiera pude colocar el adhesivo en el shakedown, pero este año estaban ahí, presidiendo en la parte delantera de la moto junto con el escudo de Enguera.

Dicen que este Dakar ha sido especialmente duro. ¿Comparte esa opinión?

Sí, completamente. Incluso quienes participan todos los años coinciden en que en los últimos tres años el nivel ha subido considerablemente. Este año, la dureza ha sido extrema. Mis antebrazos, manos, dedos y muñecas han sufrido como nunca antes. Nunca había sentido tanto dolor en esas zonas, y eso que he competido en varios Dakares. Tuve que ir varias veces al fisioterapeuta para intentar aliviarlo, pero fue complicado. Es un reto enorme. Además, la moto con la que compito no es la misma que uso para entrenar, y eso te limita porque notas una gran diferencia. Los pilotos profesionales tienen una preparación física increíble; entrenan con sus motos específicas y en condiciones similares a las de carrera, lo que les permite llegar al 100%. En mi caso, no llego en las mismas condiciones óptimas. Nosotros entrenamos en carreras de enduro, motocross, cronos y navegación, pero nada de eso se compara con las exigencias del desierto y de una carrera como el Dakar. Por mucho que te prepares, no tiene nada que ver, y eso también pasa factura.

Nacho Sanchis gestionando unas dunas con su moto.

Nacho Sanchis gestionando unas dunas con su moto. / I. S. U.

¿En algún momento pensó en arrojar la toalla?

Sí, especialmente después de la etapa maratón. Fue una jornada durísima, sobre todo por la noche. 250 kilómetros muy complicados, con zonas críticas llenas de arena y dunas. Subías una duna y la moto se atascaba. Ahí vi a mucha gente tirada, incluyendo a un portugués con el que estuve hablando, y me rondó por la cabeza la idea de volver. Decidí darme un respiro, tomar un poco de aire, y en cuanto intenté salir y lo hice a la primera, me dio fuerza para continuar haciendo kilómetros, aunque tenía el temor de quedarme sin embrague.

¿Alguna etapa le marcó especialmente?

Sí, el primer día, con la etapa de 48 horas, fue terrible. Había dunas enormes y subidas muy duras de coronar. En un momento, rescatamos a un piloto de Baréin cuya moto se había quedado parada. Le ayudamos a arrancarla, pero eso nos penalizó bastante porque había que llegar al campamento. Cuando alcanzamos el punto de reabastecimiento, todavía nos quedaban 80 kilómetros para llegar al campamento, y en esa parte vimos a unos 20 pilotos neutralizados. La exigencia de esa primera parte de la etapa fue brutal y marcó el inicio de un Dakar muy complicado.

"El equipo es fundamental, pero al final eres tú quien tiene que sacar las castañas del fuego"

Este año contaba con su experiencia de años atrás y un equipo con varios pilotos y mecánicos, Club Aventura Touareg. ¿Todo eso también ayuda, no?

Aunque el piloto está solo en pista, el equipo es fundamental cuando llegas al campamento. Ellos escuchan un poco lo que tienes que decir, pero su principal tarea es trabajar en la moto. Mientras ellos se encargan de eso, tú tienes que desvestirte, ducharte, descansar y prepararte para el día siguiente. También es tu responsabilidad organizar la alimentación, la bebida y todo lo que vas a necesitar. El equipo está ahí como apoyo, pero al final eres tú quien tiene que sacar las castañas del fuego.

Nacho Sanchis celebra con miembros de su equipo

Nacho Sanchis celebra con miembros de su equipo / I. S. U.

Ha tenido incluso tiempo de compartir su Dakar con hasta 300 seguidores en un grupo de WhatsApp, que no dejaban de animarle cada día.

Son muy importantes. Es bonito transmitir lo que sientes y recibir esos mensajes. Un poco antes de dormir o al despertarte, lees lo que te escriben. No siempre contestas, pero los lees todos. Y en carrera, te acuerdas de ellos, y es increíble cómo en un momento complicado pueden darte fuerzas. Mis hijos lo saben, han estado también ahí, y esos mensajes de ánimo que me mandaban son un apoyo enorme cuando estás en un momento de dificultad.

"Como valenciano, sentí que debía honrar a las víctimas de la DANA"

Participó en este Dakar con un lazo negro y una bandera en el mono en honor a las víctimas de la DANA. Un bonito gesto.

La DANA me afectó profundamente. Justo coincidió con la semana en la que quería anunciar mi participación en el Dakar, pero no me sentía capaz. La gente estaba viviendo situaciones muy difíciles, y no veía apropiado decir que iba a competir en ese momento. No encajaba ni con el contexto ni con la exigencia de esos días. Como valenciano, sentí que debía honrar a todas las víctimas, y decidí llevar la bandera en mi camisa. Aunque no está permitido por cuestiones de seguridad y para salvaguardar la integridad de los pilotos, pude colocarla y nadie se quejó. Fue mi manera de mostrar respeto.

Pilotos dakarianos como Daniel Albero y Cristina Gutiérrez estuvieron ayudando con sus motos y 4x4 en las zonas afectadas.

No pude ayudarles, me dolió mucho, incluso me marcó emocionalmente. Entre el trabajo y los entrenamientos, no logré compatibilizarlo, pero encontré otras maneras de ayudar: convencí a amigos, colaboré con gente de farmacias, envié cosas económicamente y alimentos. Aunque no estuve físicamente presente, intenté aportar mi granito de arena.

Nacho Sanchis y Tosha Schareina, con la senyera en el campamento del Dakar en recuerdo a los afectados por la DANA.

Nacho Sanchis y Tosha Schareina, con la senyera en el campamento del Dakar en recuerdo a los afectados por la DANA. / I. S. U.

Y luego la foto con la senyera en el Dakar junto a Tosha Schareina, el otro piloto valenciano. Este año pocos, pero los dos llegaron a meta.

Sí, éramos pocos valencianos, pero los dos logramos ser "finishers". Había también un copiloto en un camión. Y un mecánico de Banyeres de Mariola. Es un orgullo compartir este desafío con paisanos y que más de uno haya logrado terminarlo.

¿Tuvo tiempo de felicitar a Schareina por su histórico subcampeonato?

Sí. Los primeros días estábamos en caravanas, justo enfrente de mi carpa. Aproveché para hacernos la foto juntos con la Senyera, ya que éramos los dos valencianos y queríamos tener un recuerdo con los afectados por la DANA. Después, durante el resto de los días, no volvimos a coincidir hasta el final, donde le di la enhorabuena y él me firmó su camiseta. Fue un gesto bonito.

"Tosha ya demostró ser un gran piloto desde hace años. Tiene un potencial brutal"

Schareina ha mejorado a Joan Barreda, en posición en la general, aunque no todavía en victorias. ¿Tendremos campeón valenciano del Dakar?

Tosha ya demostró ser un gran piloto desde hace años. Ganó la Ruta 40 en Argentina y ganó tres o cuatro días seguidos abriendo pista, lo que ya dejaba claro su potencial. Todos augurábamos grandes éxitos para él. En 2024 en el Dakar, tras ganar la prólogo, tuvo una caída tonta en la primera etapa que le provocó una fractura en la mano y abandonó Este año, como piloto oficial de Honda, tiene todos los medios a su alcance y un potencial brutal, pero también necesita gestionar bien las carreras y mantener la cabeza fría para lograr la victoria. Eso sí, hay muchos rivales de altísimo nivel, y la competencia siempre es dura.

Nacho Sanchis, junto a su moto, en la que lucía la foto de sus padres y el escudo de Enguera

Nacho Sanchis, junto a su moto, en la que lucía la foto de sus padres y el escudo de Enguera / I. S. U.

Antes de la jornada de descanso perdió su mochila con sus cosas, que la organización traslada a cada campamento. ¿La encontró?¿Cómo le afectó?

No la he encontrado, y creo que me la hicieron desaparecer. No tengo pruebas, pero estoy bastante seguro de que fue así. Conseguí un saco de dormir y toallas, pero no pude recuperar la ropa. Durante la jornada de descanso estuve gestionando el tema, aunque condicionó bastante mi ritmo. A pesar de eso, al día siguiente ayudé a un piloto a seguir en carrera, lo que me hizo sentir bien.

¿Qué significa el Dakar para su familia y sus hijos?

Ellos han crecido viendo el Dakar y acompañándome en esta aventura. Siempre me han transmitido fuerza, orgullo y ese espíritu de lucha necesario para superar los días más difíciles. Es muy bonito compartirlo con ellos.

"Mi idea es que sea el último Dakar, pero no estoy seguro. No descarto repetir al cien por cien"

¿Ha sido este su último Dakar?

Mi idea es que sea el último, pasar página y disfrutar del momento, pero no estoy seguro. Mucha gente me lo está preguntando, y me choca que lo hagan tanto, aunque también es bonito ver cómo lo disfrutan. Tengo en mente dos posibilidades: hacer un Dakar sin asistencia o competir con asistencia, pero preparándome de verdad para mejorar mi nivel físico y subir un poco el rendimiento. Aun así, quiero mantener los pies en el suelo y estar tranquilo. No descarto repetir al cien por cien.

¿Y el recibimiento fue igual que los dos anteriores?

En los anteriores llegué a Manises y esté fue en el AVE desde Madrid y, al llegar a Enguera, me recibieron amigos, familiares y mucha gente del pueblo a la entrada. Fue un momento muy especial. Ahora quiero disfrutarlo, con la medalla del Dakar y las camisetas de Tosha Schareina y Lorenzo Santolino, que guardaré con mucho cariño.  

Recibimiento de familiares y amigos a su regreso a València en la estación del AVE.

Recibimiento de familiares y amigos a su regreso a València en la estación del AVE. / I. S. U.

Tracking Pixel Contents