Luis Enrique ha dejado abierto su futuro al mando de la selección española. El estrepitoso fracaso en el Mundial de Catar ha vuelto a abrir el debate en torno al banquillo del combinado nacional. La eliminación en los penaltis ante Marruecos en los octavos de final del campeonato ha supuesto un duro revés para los aficionados y deja muy en entredicho al técnico, cuyo plan no funcionó ante los africanos, como tampoco lo hizo en la fase de grupos en la segunda parte ante Alemania y posteriormente contra Japón, donde España fue remontada.

El aviso ante los asiáticos no sirvió de escarmiento para un grupo que tampoco hizo su mejor partido contra Marruecos y se dejó llevar hasta los penaltis. La fortuna quiso que Marruecos pase a cuartos de final y manda a casa a España. Luis Enrique, tras el duro golpe, valoró su futuro en los micrófonos de TVE. Al ser cuestionado, con un rostro serio aseguró que sentía la eliminación por los aficionados y que no era el momento más indicado para hablar sobre su contrato.

Su cara, eso sí, hablaba por él. Una medio sonrisa mientras recibía la pregunta pudo delatarle. "Este no es el momento. Tengo más salidas que el metro y lo que ahora me apetece es volver a casa con mi familia y mis perros", ha dicho. "La semana que viene hablaremos cuando el presidente lo estime oportuno", ha concluido.