¡Mola! Fue la primera expresión que nos surgió al ver en directo al nuevo Hyundai Ioniq 5. Y no creo que haya una palabra que lo defina mejor. Primero porque se trata de una definición ‘retro’ que casa a la perfección con el diseño del coche, y segundo porque pocas palabras recogen tanta admiración como la que despertó en nosotros el nuevo eléctrico de la firma coreana.

Este Hyundai no pasa en absoluto desapercibido. Cuando lo tienes delante sabes que estás ante algo distinto y nuevo, ya que a su innegable aspecto retro se une un fuerte componente futurista. Y lo cierto es que parece que venga del futuro, ya que es uno de los modelos eléctricos más avanzados y vanguardistas del mercado.

Es el primer Hyundai que se asienta sobre la nueva plataforma para coches eléctricos E-GMP del grupo Hyundai-Kia. Una estructura que le permite ofrecer un imponente aspecto exterior, un extraordinario espacio interior con tres metros de batalla y un suelo completamente plano, elevadas prestaciones y una autonomía de utilización acorde a las demandas del cliente 2.0.

Y es que precisamente los ingenieros de Hyundai han dado vida a este coche pensando en que responda a las necesidades de las nuevas generaciones, con el ambicioso convencimiento de que por todo lo antes mencionado sea el primer coche de cualquier conductor o incluso el vehículo principal de una familia, huyendo del espíritu utilitario de los primeros eléctricos.

El Hyundai Ioniq 5 es un coche de 4,64 metros de longitud, 1,89 m de anchura y 1,61 m de altura, con una carrocería de 5 puertas y otras tantas plazas en su interior, que podría englobarse dentro del emergente segmento medio de los CUV (Crossover Utility Vehícle), si bien tiene un el aspecto de compacto supervitaminado. Tiene un diseño de formas limpias y aerodinámicas que sólo se interrumpen con atractivas nervaduras y marcadas aristas para conferirle una imagen más moderna y robusta.

Su condición eléctrica, y por tanto la innecesidad de una toma de refirgeración permiten dibujar un frontal totalmente carenado en el que llaman la atención la punta de flecha de su sección media, así como las luces diurnas en forma cuadrada. En el lateral es donde más se aprecian las líneas de tensión del vehículo, que dibujan una flecha en las puertas delanteras. También es curiosa la inclinación de 45 grados del pilar C. Desde esta vista lateral llaman la atención a su vez las enormes llantas de 20 pulgadas con un diseño hipnotizante cuando están en movimiento. La zaga es quizá la parte más retro de todo el coche, con unos faros que integran las llamadas pixel lights, en clara referencia a la iluminación de las máquinas recreativas antiguas. Este diseño se extiende también en la sección central del portón sobre la que se escribe el nombre del modelo. También aportan un toque clásico las cinco finas líneas que se emplean como iluminación auxiliar y que se dibujan a su vez tanto en la talonera lateral del coche como en la posición donde irían los faros antiniebla delanteros.

Interior del Hyundai Ioniq 5

El interior es si cabe más sorprendente que el exterior, ya que uno no se espera un habitáculo tan espacioso, diáfano y moderno, dadas las medidas del coche. En la presentación teníamos un chasis descubierto del vehículo que nos permitió ver el ‘truco’ de esta habitabilidad. Las baterías están ubicadas en un suelo totalmente plano que se extiende a lo largo de una batalla de nada más y nada menos que ¡tres metros!.

Sobre esta enorme hoja en blanco, los ingenieros diseñaron un interior que pretendía recrear la sala de estar de cualquier hogar (Smart Living Space), ofreciendo así un extraordinario espacio y confort a todos los ocupantes. Las plazas delanteras cuentan con unos asientos grandes y con infinidad de regulaciones electrónicas, para encontrar no sólo la postura de conducción más cómoda, sino también el descanso perfecto. Y es que el Ioniq 5 ofrece un tipo de reclinación que no habíamos visto antes. El asiento se tumba en forma de forma de ‘V’ y cuenta con un apoyo para las pantorrillas que imita a la perfección a la postura que se adopta en un sillón relax de casa.

Además, entre ambos asientos existe una isla central que se desplaza longitudinalmente (14 cm) para dejar un gran espacio libre para las piernas. Y ya que hablamos de espacio para las piernas, hay que mencionar la enorme distancia para las rodillas de la que disponen los ocupantes de las plazas posteriores. La grandísima batalla de tres metros y el suelo totalmente plano, permiten disfrutar de un hueco que no encontramos ni en las berlinas más espaciosas del segmento D. Y todo ello sin restar hueco a un generoso maletero de 527 litros, al que cabe sumar un segundo hueco situado bajo el capó de 57 litros en la versión de tracción trasera o 24 en la 4x4.

Más allá del análisis general, hemos de decir que el Hyundai Ioniq 5 presenta un puesto de conducción muy bien concebido para un uso práctico del vehículo, ya que mezcla una moderna digitalización con la presencia principal de dos grandes paneles táctiles de 12,5 pulgadas que hacen de las veces de instrumentación y pantalla central de control, Bajo esta se sitúa una botonería clásica que permite el manejo rápido y sencillo de los elementos más recurrentes como climatización y volumen del sistema multimedia. Algo que nos encantó de este apartado fue la disposición de los modos de conducción en un gran botón del ergonómico volante multifunción. Y de la propia columna de dirección emerge un stick para el control del cambio de marchas. Más cómodo imposible.

La unidad probada correspondía al modelo tope de gama, de los tres que se comercializan (Light, Star y Energy), por lo que contaba con elementos como: regulación electrónica con memoria para las plazas delanteras, controles automáticos para los asientos posteriores, un Head-Up Display con realidad aumentada, o un sistema de sonido firmado por Bose, entre otros muchos elementos. Lo que sí es común en cualquier versión es la excepcional conectividad que ofrece de serie, con compatibilidad total con Android Auto y Apple CarPlay, y hasta 5 tomas USB en el interior.

Con todo se logra uno de los interiores más habitables de cuantos se ofrecen hoy día, y no sólo en su segmento, sino en vehículos de mayores dimensiones. Y además con un alto componente ecológico, ya que muchos de los elementos del habitáculo como tapicerías o plásticos se han producido a partir de residuos reciclados o de materias primas totalmente sostenibles.

Amplia gama de motores para el Ioniq 5

El Hyuindai Ioniq 5 se ofrece con una amplia oferta de posibilidades ‘mecanicas’. Contando con distintas potencias, autonomías y tipos de tracción. Se ofrece con la posibilidad de montar una batería de 58 kWh ó 73 kWh, y también se puede escoger entre un sólo motor eléctrico y tracción trasera, o dos propulsores y tracción total. Dependiendo de la versión, el Ioniq 5 puede ofrecer desde 170 a 306 CV de potencia, y la autonomía va desde los 362 a los 462 km. Peor mejor os lo enseñamos en este cuadro para que veáis claramente toda la gama disponible.

Un gran avance en el Ioniq 5 es su sistema de recarga ultrarápida de 800 V, que le permite regenerar del 10% al 80% de las baterías en tan sólo 18 minutos. Esto supone disfrutar de 100 km de autonomía en tan sólo 5 minutos. Y todo ello gracias a poder conectarse a tomas de hasta 350 kW de potencia.

Pero las baterías de este Hyundai eléctrico no sólo están preparadas para recibir, sino también para entregar energía gracias a la tecnología V2L. Puede ofrecer cargas de hasta 3,6 kW de potencia en dos puertos de carga distintos. Como ejemplo, el Ioniq 5 alimentó durante la presentación una máquina profesional de hacer zumo de naranja que nos sirvió para refrescarnos ante el sofocante calor de esos días en Valencia.

Finalmente, este modelo incluye un techo solar fotovoltaico con el que además de alimentar elementos electrónicos del sistema de confort y multimedia, se pueden disfrutar de unos 1.500 kilómetros extras de autonomía al año.

Primera prueba del Ioniq 5

Durante la presentación tuvimos la ocasión de conducir durante varias horas y cientos de kilómetros el nuevo Hyundai Ioniq 5, y lo que más destacaríamos tras esta toma de contacto sería su sencillez de manejo y su gran confort… sin descuidar las prestaciones.

Para el test contamos con la versión tope de gama, es decir, el modelo con dos motores, tracción 4x4, 305 CV de potencia y batería de 73 kWh para sobrepasar los 480 km de autonomía.

Lo primero que hicimos al sentarnos al volante fue comprobar los tactos y ajustes de todos los elementos, y llegamos a la conclusión de que este coche llevará muy bien el paso del tiempo. Seleccionamos el modo ‘Normal’ desde el pulsador del volante, engranamos la ‘marcha’ D desde el stick que emerge de la columna de dirección y emprendemos la marcha en completo silencio y con una suavidad envidiable.

Lo primero que afrontamos en un trayecto por autovía que finalizamos con una consumo de batería de 20,9 kWh/100 km, una cifra nada despreciable si contamos con que es el contexto más desfavorable para un eléctrico. Las reacciones al pedal del acelerador son lo suficientemente potentes como para realizar adelantamientos a altas velocidades con plenas garantías y la estabilidad del coche es sencillamente extraordinaria, lo que unido a la dureza de la dirección hace que se sienta una gran sensación de seguridad a cualquier ritmo. Otro punto a favor en vías rápidas es el poco sonido del exterior que se cuela en el habitáculo, tanto por la buena aerodinámica de la carrocería como por el buen aislamiento del interior.

Una vez abandonamos la autovía seleccionamos el modo 'Sport' para probar el vehículo en tramos más revirados. Y vaya sorpresa nos llevamos. Apenas se roza el acelerador se entregan de golpe los 605 Nm de par motor, con lo que se goza de unas aceleraciones fulgurantes. De hecho, el Ioniq 5 hace el 0 a 100 en apenas 5,2 segundos. Pero lo mejor de todo es cómo Hyudai ha logrado un tacto de conducción tan natural en este eléctrico, para que se pueda gestionar toda esta potencia con seguridad. El tacto del freno es muy ‘mecánico’, la dirección precisa y directa, y las reacciones del coche pese al peso de las baterías, nobles y neutras. Sólo echamos en falta algo más de transmisión de información en la dirección, aunque eso ya hubiera sido para matrícula de honor.

Cuando se anda rápido son de mucha ayuda los tres niveles de retención que regeneran la batería, ya que hacen las veces de freno motor. Y cuando se aprieta una vez más la leva izquierda tras el volante se pasa al modo i-Pedal, que si bien está más enfocado a un uso urbano, puede ser también muy efectivo en conducciones dinámicassi ya le tienes pillado el traqnuillo.

Todavía con la sonrisa en la boca y con unas muy buenas sensaciones nos disponemos a cruzar varias poblaciones, por lo que dejamos el i-Pedal conectado y ponemos el modo ‘Eco’. Es entonces cuando experimentamos la mejor virtud del Ioniq 5, su confort y facilidad de manejo. Una sencillez de manejo que si se suma al confort que brindan sus asientos, da como resultado un coche que da gusto llevar durante horas y horas. Al final, tras 90 kilómetros recorridos durante una hora y tres cuartos a ritmos distintos, obtuvimos una media de consumo de 18,2 kWh, con una autonomía de 323 km en el futurista panel de instrumentos.

Se nos olvidaba comentar que durante el trayecto por autovía probamos el sistema "Highway Driving Assist 2", de conducción semiautónoma de nivel 2, ya que el Ioniq 5 es el primer Hyundai que lo ofrece. Da mucha sensación de seguridad, tanto por lo bien que mantiene el vehículo en el centro del carril como por las deceleraciones cuando un vehículo se sitúa delante nuestro.

Precios, equipamientos y motores del Hyundai Ioniq 5

En función de la potencia, la batería y el acabado escogido (Light, Star y Energy), los precios del Hyundai Ioniq 5 van desde los 43.620 euros a los 59.920 euros de la versión tope de gama. Aunque con las ayudas del Plan Moves III el precio de acceso de este vehículo eléctrico es de 33.810 euros.