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Estrenos de cine

Crítica de 'Tres adioses': Isabel Coixet dirige un melodrama luminoso ambientado en Roma sobre la vida, la muerte y el duelo

'Tres adioses' tiene por protagonista a Marta (Alba Rohrwacher), una mujer de unos 40 años que, en pleno proceso de separación de su pareja (Elio Germano), se entera de que tiene un problema de salud

La actriz Alba Rohrwacher, en un fotograma de la película 'Tres adioses', dirigida por Isabel Coixet.

La actriz Alba Rohrwacher, en un fotograma de la película 'Tres adioses', dirigida por Isabel Coixet. / EP

Desirée de Fez

Barcelona

'Tres adioses'

Directora: Isabel Coixet

Reparto: Alba Rohrwacher, Elio Germano, Francesco Carril, Silvia D’Amico, Sarita Choudhury, Galatea Bellugi, Pietro Sparvoli

Estreno: 6/02/26

★★★

Inspirada con libertad en el libro de Michela Murgia 'Tres cuencos: Rituales para un año de crisis', la nueva película de Isabel Coixet sigue una de las líneas clave de su filmografía. Se trata de hablar de los grandes temas –en este caso la vida, el amor, la muerte, el duelo– desde lo íntimo y cotidiano y poniendo el foco en los personajes. 'Tres adioses' tiene por protagonista a Marta (Alba Rohrwacher), una mujer de unos 40 años que, en pleno proceso de separación de su pareja (Elio Germano), se entera de que tiene un problema de salud. Esa noticia hace que se aferre con intensidad a la vida.

La analogía entre 'Tres cuencos' y 'Mi vida sin mí' (2003), una de las películas más emblemáticas de la autora, es evidente. El punto de partida es muy similar, pero es interesante ver cómo, más de 20 años después, Coixet aborda los mismos temas desde un lugar distinto. La cineasta ahonda en ellos con más serenidad y madurez, en sintonía con la edad de la protagonista (mayor que el personaje de Sarah Polley en 'Mi vida sin mí', una chica en la veintena). Esa serenidad da pie a una película sosegada, luminosa y sin excesos. Un melodrama contenido del que también hay que destacar la interpretación naturalista de los actores (y la química entre ellos, sobre todo entre Alba Rohrwacher y Francesco Carril) y la manera en la que Isabel Coixet concibe la ciudad donde sucede la historia, Roma, prácticamente como una extensión de los personajes.

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