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Escalada de precios de la energía

¿Por qué es más caro el diésel que la gasolina? Las principales razones detrás de la subida del gasóleo

El precio del diésel se sitúa por encima del de la gasolina desde hace cuatro días, como ya ocurrió durante la guerra de Ucrania

Una persona reposta en una gasolinera.

Una persona reposta en una gasolinera. / Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

Sara Ledo

Sara Ledo

Madrid

Desde hace cuatro días, repostar el coche con diésel es más caro que hacerlo con gasolina cuando siempre ha ocurrido lo contrario, salvo excepciones, como ya pasó durante la guerra de Ucrania. El motivo principal del ‘sorpasso’ es la escalada de la cotización internacional de este producto tras el inicio del conflicto en Oriente Medio, que se ha 'comido' la ventaja fiscal de la que goza el diésel en España.

Desde el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el sábado 28 de febrero, el precio de la gasolina se ha incrementado en un 11,2%, hasta 1,647 euros por litro de media este lunes; mientras que el precio del gasóleo se ha disparado en un 22,4%, hasta 1,759 euros por litro, según los datos diarios publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Es decir, el diésel es actualmente 11 céntimos más caro que la gasolina, lo que se traduce en pagar 5,5 euros más por llenar un depósito de 50 litros.

Gráfico que muestra la evolución del precio de la gasolina y el diésel a lo largo del tiempo.

La región del Golfo exporta principalmente lo que se conoce como destilados medios, que agrupa a aquellos productos derivados del petróleo, como son el diesel y el queroseno, que se utiliza en los aviones, según explica la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Y el conflicto se ha desatado en un momento en el que los mercados de estos productos han estado "relativamente ajustados en comparación con los de otros productos, debido en parte a las constantes importaciones en los mercados europeos" por lo que hay "poca flexibilidad" para aumentar la producción.

El precio de los carburantes en las estaciones de servicio está relacionado con el precio del petróleo --que este martes supera los 90 dólares por barril, casi un 50% más que el precio que marcaba el pasado sábado 28 de febrero--, pero no directamente; sino que se rige por los precios de las cotizaciones internacionales de los productos refinados. La cotización internacional del gasóleo suele ser más cara que la de la gasolina debido a la mayor demanda de gasóleo, ya que es un producto que se utiliza para otros usos como la calefacción o la industria, pero la menor imposición fiscal de la gasolina hace que el incremento se compense y el precio final del diesel en las estaciones de servicio sea habitualmente más barato.

En concreto, la gasolina paga en España 10 céntimos de euros menos que la gasolina por litro de impuesto especial de hidrocarburos, según explica Inés Cardenal, de la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE), que agrupa a las principales compañías energéticas con capacidad de refino en España, incluyendo a Moeve (antigua Cepsa), Repsol, BP España y Galp. Sin embargo, en los últimos días “la cotización del gasóleo refinado ha subido muchísimo más que la de la gasolina de forma que deja de compensarse a través de los impuestos”, constata.

Más consumo y oferta limitada

El motivo del incremento tiene que ver con las restricciones de la oferta de diesel, derivadas del parón en el Estrecho de Ormuz (el incremento de las primas de seguro hace que muchos barcos no quieran seguir su recorrido porque no les compensa), que divide la Península Árábiga e Irán, y por el que transita el 25% del comercio marítimo mundial de crudo y productos derivados de petróleo; así como con “la decisión de China de prohibir las exportaciones de productos refinados", según explica Cardenal.

También tiene que ver con las tensiones sobre la demanda, derivadas de "un invierno con más consumo de gasoil, lo que ha tensionado las reservas en Europa y Estados Unidos" y a que el "diesel acostumbra a reaccionar con más violencia ante los conflictos debido a que, a diferencia de la gasolina, cuyo uso se circunscribe al coche, es muy solicitado para otras actividades, como la industria y la agricultura, según explica el profesor de la EAE Business School, Martí Pachamé.

"El diesel es un producto muy solicitado para la industria, la agricultura y el transporte, actividades que no cesan y al haber restricciones de petróleo su precio sube más porque la demanda es mayor para hacer acopio de este producto", coincide el profesor de OBS Business School, Víctor Ruiz Ezpeleta. "Además, las refinerías europeas están más especializadas en gasolina que en diesel, por lo que somos más dependientes del exterior de este producto ya refinado", agrega Ruiz Ezpeleta.

Efecto cohete y efecto pluma

Y la cuestión es por qué el incremento de la cotización se ha trasladado ya a los monolitos de las estaciones de servicio, si el producto suministrado en la mayoría de los casos fue comprado antes del inicio del conflicto en Irán. Ruiz Ezpeleta cree que detrás del encarecimiento hay un "factor especulativo por parte de las estaciones de servicio de aprovechar el momento", pero también reconoce que "muchos suministradores han encarecido sus productos porque prevén que comprarán más caro en el futuro inmediato".

Es lo que se conoce como efecto cohete y efecto pluma, tildado así por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) por la asimetría que implica que las gasolineras trasladan inmediatamente los incrementos de los costes a los carburantes, mientras dilatan las bajadas. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, reveló en una entrevista con EL PERIÓDICO que había encargado a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) hacer un seguimiento sobre la evolución de estos precios, con el objetivo de evitar malas prácticas por parte de las compañías.

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