Han pasado ya unos años desde su irrupción en el equipo. Fue también en un momento complicado, en aquella extraña transición de Ayestaran a Prandelli que casi se lleva al Valencia CF a segunda para acabar en Voro, que fue quien le sacó punta y lo convirtió en una de las claves de la recuperación del equipo. Tenía Carlos Soler

Y el futuro ya hace tiempo que es hoy, pero han tenido que salir todos los jugadores de ahí para que le den a él la responsabilidad y el mando del equipo. ¿Estará preparado? Esa era la pregunta después de tres años en que tuvo que adaptarse o resignarse a otras posiciones, la respuesta la tenemos en unos cuantos partidos, para algunos muchos porque con los de casa hay menos paciencia, pero pocos si tenemos en cuenta la magnitud del reto. Ser el '8' de un equipo que acaba de perder a su capitán y referente durante años, en un equipo muy tocado por la salida de futbolistas y escaso de fútbol, con un entrenador que no le acertaba su acompañante en el llamado doble pivote y una situación dramática en la clasificación.

Todo un máster para un jugador que ya se había licenciado, pero todavía hay más. Cuando Parejo, por aquello de la comparacion, llevaba dos o tres años en la plantilla no había jugado ni la mitad, pero además no estaba obligado a asumir ninguna responsabilidad, para eso había otros jugadores. La mochila de Carlos Soler, cuando acaba de cumplir 24 años, viene mucho más cargada. Él, Gayà Jaume, con la ayuda de un par de veteranos como Paulista y Wass, son los que llevan meses tratando de ordenar el desastre de Meriton, los que van a sacar esto adelante a pesar de todo. Es lo que, en el lenguaje de Ricardo Arias, significa la expresión "olé sus cojones".

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