El Valencia CF ha encontrado en esta Copa del Rey un argumento para confiar en sí mismo y no deja de ser importante porque no va sobrado de ellos. Hay muchos detalles y situaciones que han influido pero fue a partir de verse fuera y del ridículo que suponía quedar apeado a las primeras de cambio por el Terrassa, equipo de Tercera División. La competición de verdad empezará en octavos de final y ahí hay que estar ganando al Alcorcón de Anquela, pero de momento al equipo le vino de maravilla la goleada de Yecla, desde el punto de vista anímico y por la participación de muchos jugadores que, como dice el entrenador, todos van a ser importantes en previsión de lo que pase o deje de pasar en el mercado de invierno.

Lim y Murthy

De momento no pasa nada y se van a cumplir ya dos semanas desde que se abrió la ventana de fichajes de enero. Aunque ese silencio administrativo de la última semana no genera otra cosa que confusión y desconfianza en la plantilla, que ya no sabe si creer o pensar que se va a repetir la misma historia del pasado verano, tampoco se puede esperar otra cosa de Anil Murthy y de Peter Lim. El máximo accionista del Valencia CF, por cierto, solo aparece para entregar sus becas a jóvenes deportistas de Singapur, su cita anual ineludible, de sus cosas aquí en València sigue sin decir absolutamente nada ni el club muestra señales de que exista una preocupación máxima, como si no fuera con él, aunque la realidad es que lo que se dice preocupado si tiene que estar con la que tiene liada por aquí.

Gracia

El equipo tiene por delante dos partidos muy importantes, no solo está en juego seguir adelante en la Copa sino la posibilidad de salir de un círculo vicioso peligrosísimo, Alcorcón y Osasuna son dos compromisos en los que hay que poner todo el sentido porque gran parte del éxito o del fracaso de la temporada está en encontrar por fin esa dinámica positiva. A falta de que el presidente cumpla su compromiso de reforzar la plantilla, y lo haga además bien, quien sí ha dado un giro interesante es Javi Gracia. Los jugadores están con él pero ahora él también da la impresión de estar con los jugadores. Ahora sí, se ve un tipo comprometido, el entrenador con orgullo y ganas de callar bocas que todos queremos ver, de sacar el rendimiento que debe a esta plantilla sin mirar atrás. No es que antes no lo estuviera, pero en la vida además de ser también es importante parecer, y ahora además de querer también parece que quiere.