Todas las pretemporadas son una buena oportunidad para que los futbolistas más jóvenes puedan convencer al cuerpo técnico para hacerse un hueco en la primera plantilla. Ilusión, ganas de aprender y trabajo al máximo es lo que todo joven jugador que se asoma al primer equipo debe tener. Además de talento, por supuesto. La Academia VCF sigue produciendo jugadores de primer nivel y, de nuevo, este verano aspiran a convertirse en el Ferran, Guillamón o Musah del verano de 2021. Ellos ya se ganaron el puesto en anteriores pretemporadas. Ahora es el turno de la nueva hornada que llega desde abajo.

Por ahora las sensaciones con los primerizos son muy positivas. Mamardashvili, Rubén Iranzo, Fran Pérez, Jesús Vázquez o Menargues, entre otros, tienen buena pinta. Necesitan cariño, confianza y un buen mentor en un papel que por ahora está ejerciendo a la perfección Bordalás dándoles minutos importantes en los primeros dos amistosos. ¿Quién se llevará el premio? No lo sé, pero hay que tener paciencia y regar bien para que puedan florecer lo mejor posible. Siempre hay futuro.