La planificación deportiva del Valencia 21/22 está siendo aún más complicada y extraña que la del año anterior, dando por hecho que lo que pasó fuera tal cosa. Cuando el equipo jugó en Huesca el último partido de Liga, las carencias de la plantilla estaban muy claras. Tres meses después, son casi las mismas, se ha mejorado poco, a excepción de la llegada de Alderete (que pide a gritos que se fiche otro central más) y el esperado fichaje de Marcos André, que es una petición expresa del entrenador. Y el tiempo se agota inexorablemente. Que ahora se nos filtre que el presidente y el máximo accionista hablan por videoconferencia para ver qué se hace en el tramo final de mercado… pues hombre, es informar más que la media habitual, pero es poco menos que cómico pensando en todo lo que se tenía que haber hecho a estas alturas.

Me consta que el club, la parte deportiva, y el entrenador, van de la mano. Trabajan en opciones, han hablado con muchos jugadores, tienen a varios cerrados (igual que el verano pasado), pero la consigna es la misma: si no hay salidas, no puede haber llegadas. Y es todo para volverse loco, porque al final, de aquí no se va nadie. Porque este es un gran club, paga muy bien y se vive mejor en nuestra ciudad. Y la realidad es que no se han marchado ni los que parecía que se querían ir, como Daniel Wass, que veremos cómo termina este tema, que aún quedan días. Cillessen, Maxi o Guedes eran «carne de traspaso», pero tampoco se han movido, y aunque todo puede pasar, lo cierto es que cada día que pasa es menos probable. El entrenador no cuenta con Jason, Álex Blanco, Sobrino o Manu Vallejo, pero todos continúan entrenando cada día en Paterna.

El Valencia necesita al menos 4 fichajes más para ser competitivo. Un tipo de banda, tanto lateral como extremo, otro central de forma impepinable, un mediocentro defensivo como el comer, y un delantero más al margen de Marcos André si de verdad no se cuenta nada con los antes mencionados. Cuatro fichajes y que todos los importantes estén centrados, en lo suyo y haciendo una gran temporada, que esa es otra. Contra el Granada vimos el extremo negativo de este equipo: mientras Robert Moreno mejoraba a su equipo con cada cambio, la sensación es que Bordalás buscaba qué hacer para no tocar nada que pudiera estropear el suyo sin que físicamente cayeran muertos. Pero el presidente y el máximo accionista hablaron por videoconferencia…

He sido defensor de Peter Lim, no me voy a tapar ni a dejar de pensar lo que he pensado en cada momento, pero esto hace ya mucho que no se entiende ni mirándolo con los mejores ojos posibles. Cuesta todo mucho, desespera, enfada, y lo peor de todo, si al final no pasara nada, ni nos sorprendería. Eso ya no se va a dar, pero para que haya una plantilla muy competitiva faltan muchas más cosas. La planificación deportiva de un club como el Valencia no se puede dar a golpe de impulso porque el entorno apriete, ni tampoco contando a la prensa que hablas de cosas que son parte de tu obligación, para intentar vender que haces algo poco menos que extraordinario. Quedan muy pocos días, quedan muchas cosas por hacer, y la sensación es de sudores fríos ante la posibilidad de que nos volvamos a quedar (casi) como estábamos, como el curso pasado. Todo indica que no, pero al final, obras son amores… y no buenas filtraciones. Que sigan los fichajes, por favor.