Llama poderosamente la atención que fuese LaLiga y no el Valencia quien interpuso el recurso con el que se ha anulado la limitación de aforo a 20.000 personas en espacios abiertos como Mestalla. Sin embargo, más allá de los motivos para no haber ido de la mano, el club ha reaccionado rápido y bien. Pese a los palos que le han llovido, algunos merecidos y otros no tanto, los hechos han demostrado que había un trabajo adelantado. En especial por esas zonas del campo que seguían cerradas en previsión de un escenario en el que se levantase la mano, justo lo que ha ocurrido en esta penúltima fase de la desescalada. El objetivo de estadios a pleno rendimiento para principios de 2022 parece cada vez más al alcance de la mano. Ya vamos por 29.000, lo que asegura un muy buen ambiente contra el Madrid. Una oportunidad que ni pintada, además con el liderato en juego, para sacarse la espina de que el 4-1 del pasado curso fuese a puerta cerrada. Ya no habrá sonido enlatado ni público virtual, sino la sensación cien por cien de fútbol. A disfrutar y que cada cual lo haga como le plazca.

RUEDA DE PRENSA CALIENTE

No le afecta al Levante la medida del TSJCV pero no es en eso donde está puesto el interés granota. Pese a que este miércoles es la presentación de Musfafi, el fichaje más relevante junto a Soldado del verano, las miradas se posan sobre la intervención de Quico Catalán, al que le espera un aluvión de preguntas sobre el cierre del mercado y la crisis del arranque de temporada que tiene a Paco López en el ojo del huracán. Papeleta difícil la que espera al presidente, con respuestas para todo pero seguro que también con la necesidad de morderse de la lengua es un momento tan difícil como el actual. Una reunión del Consejo con el área deportiva, el entrenador y los capitanes tal vez no estaría de más.