No está Alderete el domingo. Le toca a Diakhaby en el Camp Nou. Hace un año nos hubiéramos echado todos a temblar y con razón. Esta vez es diferente. Ni Mouctar es el mismo. Ni el técnico tampoco. Bordalás no es Javi Gracia. Ni Celades. Bordalás es un entrenador que llegó con la etiqueta de hacer mejor a sus jugadores y lo está demostrando. ‘Diakha’ no es la excepción. Para creérselo solo hay que echar la vista atrás y recordar al Diakhaby de Marcelino. Es el mejor Diakhaby que se recuerda en el Valencia. Y fue su mejor versión porque el equipo defendía más junto y organizado y porque tenía la confianza del entrenador. Lo reconoció años después el futbolista. «Marcelino, confiaba mucho en mí. No tenía miedo de ponerme en grandes citas. Es un entrenador que me marcó».

En esa misma entrevista atizó a Celades. «Intentaba comunicarme con él, pero era bastante complicado y al final prefirió a otros jugadores. No sabía cómo tratar a los futbolistas», afirmó. A Diakhaby hay que saber llevarlo para que se sienta más grande que pequeño. Marcelino lo consiguió y estoy seguro de que Bordalás también lo hará. Yo me fío de Mouctar y lo bueno es que Bordalás también.