Después de seguir a Hugo Duro en el filial del Madrid tenía la sensación de que podía ser su año en el Getafe. Con Míchel como entrenador y ese discurso de cuidar el balón y fútbol ofensivo me encajaba más que otros nueves. Y además tiene más gol que Enes Ünal. Por eso me sorprendió que en esos primeros partidos hasta que llegó el último día de mercado y firmó por el Valencia no tuviera apenas participación con el cuadro azulón. La historia seguramente sería otra de haber estado Quique Sánchez Flores en el banquillo. No tengo pruebas, pero tampoco dudas de que el técnico habría aprovechado mucho más al ariete en el Getafe de lo que lo hizo el anterior jefe del Coliseum.

Por todo eso hay que darle las gracias a Míchel. Ahora Bordalás le aprovecha, está más curtido que hace un par de años y el aficionado ya reclama su titularidad en el Valencia CF a la vuelta del parón de selecciones. Lógico después de ver su acierto.