No es un secreto que si Peter Lim acaba el estadio no será tanto porque él quiera como porque Tebas le obliga. El presidente de LaLiga, de oportuna visita este jueves, es el aval para garantizar la reanudación de las obras. Es a él a quien realmente esperan una instituciones resabiadas y convencidas de que Lim hará lo que esté en su mano por escaquearse. Otra vez al rescate.

Y, aunque cada vez lo tiene más complicado, no es la primera vez que lo hace ni parece que vaya a ser la última. El mensaje desde la propiedad ha sido muchas veces, y lo continúa siendo, que se construirá el estadio con o sin ATE. Pero nada se ha escuchado sobre la posibilidad de hacerlo sin CVC, un maná que no lo será para otros pero si para Meriton.

Salvada histórica, aunque más allá de todo lo que se refiere a la gestión, bien haría Tebas en interesarse por las calles por las que transitará la manifestación del próximo 11 de diciembre. Reconoció en el pasado que sí que le preocupaba la desafección y no hay duda de que es precisamente ahora cuando se encuentra en máximos. Hacen falta piruetas para explicar según qué cosas y más cuando no ha pasado tanto tiempo de aquella videoconferencia con el Johor.

Escucharlo, de todos modos, siempre tiene mucho valor y en esta ocasión lo será más todavía para justificar el círculo vicioso en materia económica en el que ha entrado un Valencia CF que pierde dinero y potencial económico en bucle y sin freno. Igual que le recomendó a Mateo Alemany, ojalá lleve algún otro en la manga.  

Y el Levante UD

También tiene cita Tebas con los granotas, con diferencia uno de los clubes que más han interiorizado lo que supone un proyecto como el que implica el crédito de CVC. En Orriols están convencidos de que supondrá un antes y un después aunque para disfrutarlo, mucho ojo, es condición indispensable conseguir la permanencia.

Pese a que los números están como están, el Levante UD no puede pasar por el mercado de enero de puntillas. Y si de paso, además de a Pubill y Edgar, se blinda a Pepelu, mejor que mejor. La propuesta ya la tiene en la mesa, es a largo plazo e implica un proyecto.