El partido contra el Rayo Vallecano no es uno más. No después de todo lo que está sucediendo en el club. Está en juego el presente y el futuro. Ambos son importantísimos. El primero de ellos se juega en el césped. Los futbolistas deben ganar al Rayo para acercarse aún más a Europa y reforzar esa idea de que los empates contra Real Sociedad y Atlético de Madrid son importantes. Solo con tres puntos al filo de las seis de la tarde se dará por bueno ese 2 de 6 ante esos rivales. 

Por otra parte, el otro partido se juega en la grada y en los aledaños del estadio. Esa propuesta contra Lim y en definitiva contra Meriton se antoja clave en todos los sentidos. Porque hay que seguir presionando de cara al mercado de fichajes, de cara al uso que se le da al dinero del acuerdo con CVC y en vistas a un futuro que, paradójicamente, cada vez es más gris. A nivel institucional. Que nadie confunda el ataque a la propiedad con el equipo, que cuenta con el apoyo unánime.