Cuando se contaban ya los días o incluso las horas para el negativo de Dimitrijevic, llegó el positivo de Labeyrie. Acostumbrado a los contratiempos de esta temporada, Peñarroya vuelve a tener que modificar sus planes sobre la marcha días después de destacar al francés como una opción de garantías en la posición de alero en ausencia de Víctor Claver.

Y es precisamente el regreso del de Maristas el que puede acabar de dar el impulso definitivo a un Valencia BC que se está sobreponiendo con nota a todos sus contratiempos, pero que le falta la regularidad para mantener la misma intensidad durante los 40 minutos de cada partido, esa que siempre ofrece Claver.

Verle entrenar el lunes y además con una espectacular tanda de triples en La Fonteta es el mejor síntoma de que su recuperación va por el buen camino, pero conviene ser precavidos a la espera de ver cómo responde con el trabajo en grupo. Sin él ni Labeyrie, Josep Puerto volverá a asumir la responsabilidad en esa posición, algo que por suerte no le ha pesado en toda la temporada.