Empecemos por el final. Por Hugo Duro. El delantero vuelve este fin de semana al Coliseum Alfonso Pérez y hay que destacar que todo lo que ha conseguido en el Valencia es por méritos propios. Por ‘cabezonería’ y no dejar de correr en ningún momento. Por correr hasta el último minuto, marcar, asistir y dejarse la piel.

Me sorprendió que Míchel no contara con él en su momento y sí tanto con Sandro. Y hay que valorar la rapidez del club para cerrar sobre la bocina uno de los deseos de Bordalás, que conocía de primera mano al atacante de Getafe. 

En segundo lugar está el Nuevo Mestalla. Mi opinión, como la de muchos valencianistas, es la de celebrar que por fin se está más cerca de retomar las obras, aunque no gracias a Meriton sino al fondo CVC, por mucho que el relato vendido sea muy diferente. Solo así se entiende que un club que hace un año prometía cumplir con los requisitos de la ATE ahora ponga tantos problemas en mantener todo lo escrito y firmado en su momento.

Más allá de eso, ir al Nuevo Mestalla es crecer, aunque sea perder el actual estadio y su verticalidad, aunque de inicio no se aumenten asientos y la atmósfera cambie. Pero por el bien de todos el estadio hay que terminarlo.