El de este sábado no es para tirar cohetes, sobre todo porque el Valencia llega como llega después de la final de Copa y su cabeza está ya en cualquier sitio menos en esta temporada. Sin embargo, un Derbi siempre es un Derbi. Y este, por cierto, sería una pena no saborearlo, por lo que pueda pasar. Un año después de que el objetivo fuera el sorpasso, así de radical ha sido el cambio de escenario, los granotas vuelven a jugarse la vida.

Llevan la tira de jornadas haciéndolo y viniendo de donde vienen hasta es un milagro que la llama siga encendida. Si descienden, que ojalá estén a tiempo de evitarlo, será culpa exclusivamente suya y de nadie más, aunque está claro que ni Alessio dijo ninguna tontería ni Bordalás tampoco. Entre unas cosas y otras al partido del cap i casal le ha faltado esta vez relato y eso que lo que le sobran son alicientes, desde el mantra de los «seis puntos» que no han sido nunca a la ausencia de victorias visitantes desde los antecedentes del jurásico.

A un partido y a estas alturas solo queda que cruzar los dedos y esperar que haya Derbi, hoy y siempre. Uno de rivalidad antes que de eso que llamaron germanor. Tomárselo en serio es lo que lo hace realmente grande... Una ciudad como la nuestra se lo merece. 

Hay que cambiar

Volvió a estar parco Bordalás y eso que en el fondo tenía para explayarse. Pero a buen entendedor (y entrenador) pocas palabras bastan. El futuro, con o sin él y parece que por conveniencia de las dos partes será lo primero, pasa por hacer cambios. Y no en una ni dos parcelas, así que habrá que esperar no al siguiente comunicado, sino a que Lim mueva ficha y la maquinaria en standby se ponga en marcha.

Antes de que eso ocurra, y con el pánico que genera cualquier cambio a menos en la plantilla, habrá una nueva reunión entre el club y la Generalitat. Y ahí, en los salones del Palau, el panorama tampoco es prometedor. En las Consellerias empiezan a hablar el mismo idioma y el IVF lo ha hecho en el suyo, por lo que se vuelve a la casilla de salida. No hay faroles que valgan para los técnicos urbanísticos y económicos. Si alguien tiene un as en la manga, es momento de sacarlo.