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Pilar López

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Una encuesta servirá para averiguar por qué el maratón es un tabú para muchas runners

Para que haya más mujeres maratonianas hay que perder el miedo al entrenamiento Francisco Calabuig

Hace unas semanas me llegó un email de Valencia Ciudad del Running con una interesante encuesta para intentar averiguar los motivos por los que la participación femenina en pruebas de larga distancia, como medio maratón y maratón sigue estando aún tan alejada de las cifras masculinas. Se trata de una interesante iniciativa, una experiencia sociológica puesta en marcha por la organización del Maratón Valencia Trinidad Alfonso y Teika dentro de la campaña +En Meta cuyo objetivo es fomentar la participación femenina. Entidades como Teika y la propia Valencia Ciudad del Running llevan ya años trabajando para que ese rácano porcentaje de presencia de mujeres en el maratón (20%) sea cada vez mayor hasta llegar a equipararse (me temo que aún tendrán que pasar unos añitos), a la participación masculina.

Toda iniciativa en este aspecto me parece loable y muy interesante. Por supuesto contribuí contestando a esta encuesta en la que se trata de desgranar los hábitos de las mujeres corredoras, los obstáculos que se encuentran en su día a día para compaginar entrenamientos, trabajo, casa, hijos... Si ser madre-trabajadora ya es complicado, ser madre-trabajadora-maratoniana todavía lo es más.

Al margen de encuestas y grandes cifras, lo cierto es que correr un maratón es una decisión y un compromiso que cada una adquiere consigo misma. Lo principal es tener la ilusión, las ganas, plantearse el reto y como todo en la vida, ir a por él. El otro día hablando con una amiga que sale a correr a primera hora de la mañana antes de ir a trabajar, m decía: «todos los días cuando empiezo a correr me pregunto por qué hago esto con lo bien que estaría en la cama. Pero después de unos minutos, de ese primer kilómetro que siempre cuesta, me acuerdo de que corro por que me hace sentir bien».

Correr un maratón es sacrificado, pero creo que uno de los factores para lograr que más mujeres se atrevan con los 42 k es desmitificar el entrenamiento del maratón. Para correr 42,195 kms hay que dedicarle horas, hay que entrenar con un plan, hacer las cosas bien... pero es perfectamente asumible (siempre que no se pretenda hacer una marca estratosférica, claro). 

El problema es que las mujeres (también los hombres), debemos interiorizar que por salud, hay que dedicarle al menos una hora diaria al ejercicio físico (el que sea). Es una necesidad fisiológica (y piscológica, añadiría). Para ser maratoniana sólo hay que encauzar esa ‘horita diaria’ hacia el entrenamiento maratoniano. (Bueno, vale, un día a la semana al menos hay que hacer un largo y dedicarle más tiempo, cierto).

No sé dónde leí (creo que en ‘Nacidos para Correr’) que el cuerpo humano está preparado para correr 20 kilómetros al día. La sociedad ha evolucionado mucho y la genética apenas. Ahora pasamos muchas horas en plan sedentario con cuerpos que fueron ‘diseñados’ hace miles de años para moverse. Hagamos caso a la genética y ¡movámonos!

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