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Opinión Rafa

Lo de nunca acabar

Si el Consell cumple con el compromiso de caducar la ATE, la situación del estadio y de Lim daría un vuelco radical

Nou Mestalla: Imagen del último proyecto ideado por el club

El Nou Mestalla se acabará algún día aunque no se sabe cuándo ni sobre todo si será bajo el mandato de Lim. Es una de las muchas conclusiones que dejó la rueda de prensa ayer en el esqueleto del estadio, donde curiosamente no se habló de fechas.

Mucho mejor en las formas, dando explicaciones públicas en vez de hacerlo de manera clandestina, pero igual en el contenido, ya que lo que se presentó fue lo mismo que Urbanismo y el IVF tumbaron en su momento, el acto fue el que meses atrás Cabrera le recomendó a Murthy que no hiciera pensando, como quedó claro en los audios de SUPER, en ir a los tribunales.

Una puesta en escena con la que la cara más amable de Sean Bai, que también leyó un papel con ese aviso, despejó la presión hacia las instituciones y trató de ganar tiempo sin aportar demasiados detalles nuevos ni significativos.

Con el máximo accionista mirando para otro lado, contrario a avalar de su bolsillo y garantizar una obra en la que los gastos no estén cogidos con pinzas, el enésimo proyecto de Fenwick está basado en mínimos y eso no hay vídeos ni renders que lo disimulen, como tampoco juegos de palabras para justificar el aforo de 49.000 espectadores ‘ampliable’ a 70.000.

Bola de partido

Más allá de los detalles aportados por Ibáñez y Schneider, de los balcones, de las lonas, de los córners de restauración o de la cubierta fotovoltaica, en la que es cierto que hay gestiones avanzadas, el principio y el final de todo sigue pasando por la ATE y eso por más que se volviese a escuchar el mantra de que habrá estadio con o sin ella.

Si el Consell cumple con el compromiso de caducarla, tal y como fue el mandato de la Abogacía de la Generalitat y que es algo que puede ocurrir en menos de un mes, el escenario va a ser muy diferente, entre otras cosas porque la postura de Caixabank para no dar soporte financiero en el caso de que caigan esos privilegios parece firme.

Eso al final puede repercutir directamente incluso en que a Lim no le quede otra que plegar velas y sentarse a negociar la venta de sus acciones a poco más de una semana, por cierto, de volver a dar pérdidas y ver más recortado todavía el fair-play.

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