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Opinión Rafa

Margen de maniobra

El futuro más inmediato pasa por el refuerzo e independencia del management local y el fichaje de otros perfiles

Una imagen del reciente encuentro con Lim en Singapur SD

Entre la última foto de Lim con un entrenador y la anterior han pasado más de tres años. Una época de caer en picado en lo deportivo, lo económico y lo social que, con una pandemia de por medio, no ha provocado un cambio de régimen pero sí de gobierno. Que las cosas pintan mejor que cuando estaba Murthy es un hecho. Y también es cierto que existe un empeño por hacerlas de otro modo. Sin embargo, siendo cierta la mejora en las formas, el fondo sigue sin haber cambiado tanto. Dentro del escaso margen de maniobra que deja el máximo accionista, y eso que con Layhoon la historia es otra, el Valencia no ha dejado de ser un club disfuncional en el que sus gestores, algo que ya ocurría con Alemany, tienen que despachar demasiado a menudo en Singapur. Entre ellos hasta el entrenador, agraciado con dos reuniones presenciales que no tuvieron otros pese a que el semblante de Rino en el aeropuerto reconfirmaba que habría cambiado el jet lag por una videoconferencia. A la espera de acontecimientos y del regreso del resto de integrantes de la expedición, especialmente de la presidenta, no hay duda de que el futuro inmediato pasa tanto por el refuerzo y la independencia del ‘management local’ como por la apuesta por un tipo de profesional del que en los últimos y ominosos tiempos se ha prescindido en distintas áreas. Más allá de las personas, además, hay un trabajo que se ha dejado de hacer también ante organismos como la Federación y LaLiga y que se traducen en la pérdida de peso específico y de mando en plaza. A ver qué hace Layhoon.

PORTEROS

La apuesta por un temporero para la portería continúa estando cogida con pinzas. Ninguno de los candidatos, y a la espera de que trascienda el veredicto final con Herrerín, mejora en exceso lo que hay en casa. El agujero en la política deportiva que ha destapado la lesión de Jaume es imposible de disimular. Pero a la alternativa de repararlo con un parche en buenas condiciones este enero se le está dando muy poco pábulo. Eso sí, con Mamardashvili hay que cruzar los dedos, que no se constipe y que continúe parándolo todo. 

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