Después del patinazo ante Suiza solo valía ganar y España estuvo en el alambre hasta el último suspiro. Sufriendo pero con la personalidad suficiente para sobreponerse una vez más a las dudas y encarar el Mundial con el pabellón alto. La victoria a domicilio frente a la potente Portugal, basada en una notable segunda mitad, era un reto del que los de Luis Enrique acabaron saliendo airosos. Un espíritu contestatario frente a los que no habrían tardado en apretar el gatillo contra el seleccionador, acostumbrado a esa presión y sin que le tiemble nada. Y una candidatura ganada a pulso para Catar. No hay mejor aval en esta Roja que ser tan equipo.

Valencianía

Y un equipo en el que el fútbol valenciano puede hacer historia. La alineación titular en Braga fue un aperitivo. Valencianos por todas partes, además con el sello de haberse formado mayoritariamente en Paterna. Y eso que, contando por ejemplo a Albiol, podrían ser más. Ojalá un proyecto en Mestalla que más allá de la juventud pase por disfrutar del talento propio en casa. Y menos mal que Gayà, a falta de si Guillamón se hace con otro merecido hueco entre los elegidos, llegará a la gran cita renovado. 

Aniversario

Un lustro ha pasado desde la inauguración de la espectacular L' Alqueria del Basket. El mejor centro de formación de Europa y un emblema para la ciudad. Pero no solo eso. Además de un vivero de medallas en Europeos y Mundiales, como se ha evidenciado este último verano, sus instalaciones han sido sede de multitud de eventos, sin ir más lejos la reciente Copa Davis. Y sus profesionales, con María Ángeles Vidal a la cabeza, una auténtica garantía de éxito.

Paciencia

Tan cierto es que el inicio de temporada del Levante está por debajo de las expectativas como que el peaje en la clasificación está siendo mínimo. Todavía queda mucho y es pronto para inmolarse, pese a que la exigencia nunca está de más. La tiene Nafti y deben asumirla también los jugadores, cuyo paso adelante es necesario para ir escalando posiciones.