Opinión | CONTRAVOLANTES

La larga y tensa espera para la afición española de Fórmula 1

Fernando Alonso

Fernando Alonso / AP

Acabó la cita en Montmeló este año y los resultados de los pilotos españoles han sido, como se esperaba, modestos. Sainz cruzó la meta en una sexta plaza por detrás de Leclerc y Alonso no pudo meter ni un solo punto en su bolsa. En una carrera en la que Verstappen volvió a brillar por arriba de su Red Bull y Norris no supo aprovechar la potencialidad de su McLaren, para la afición española quedó la decepción de ver cómo ni el Ferrari ni el Aston permitieron brillar a los nuestros.

Ahora queda mirar hacia adelante. Carlos ha dicho que en breve hará pública su decisión: Williams o Kick Sauber para muchos son susto o muerte. Basta con una rápida mirada a la tabla de constructores para ver que son los equipos que cierran la lista, con dos y cero puntos respectivamente. Para no desesperarnos se puede, de forma muy optimista, recordar el glorioso pasado de Williams, el apoyo que tiene del motorista Mercedes o la llegada de un nuevo ingeniero, el aerodinamicista Adam Kenyon que ya estuviera en Mercedes y Red Bull. La otra opción para el madrileño es recalar en Sauber que se convertirá en Audi en 2026. En ambos casos supone llegar a proyectos en crecimiento o incluso embrionarios, como el caso de Audi, y en los que no habrá grandes resultados, si los hay, hasta pasado un largo tiempo.

De la misma forma, Alonso parece vivir en standby: los resultados de la nueva fábrica de Aston Martin necesitan más tiempo para que acaben realmente fructificando en el mejor rendimiento del monoplaza. La zanahoria que se nos pone delante es la posible llegada de Adrian Newey y la noticia de la reciente visita en secreto del ingeniero inglés a la fábrica de Aston ha corrido como la pólvora. El debut en 2025 de una de sus creaciones, el Valkyrie, en las carreras de resistencia bajo el auspicio de Aston Martin alimenta esa posible llegada de Newey. Si eventualmente Adrian se vistiera de verde tampoco sería lógico que, de forma inmediata, llegaran los resultados. Hay que tener en cuenta que el ingeniero deberá por contrato realizar el período de gardening, de espera, hasta poder realmente empezar a trabajar en otro equipo distinto a Red Bull. En este sentido, el reloj parece correr en contra de Alonso aunque, afortunadamente, Fernando demuestra carrera a carrera que para nada le pesan los años.

Sainz y Leclerc

Sainz y Leclerc / EFE

Esperaremos así pues el cambio de fortuna para los pilotos españoles. Para lo que no tenemos que esperar es para la próxima carrera que llega en menos de siete días. Austria y su ratonero circuito nos darán seguro una batalla más cerrada.