Opinión

Hamilton reina en casa y Verstappen se escapa en el campeonato

Lewis Hamilton celebra su victoria en Silverstone

Lewis Hamilton celebra su victoria en Silverstone / Agencias / AP

Han tenido que pasar 945 días para que Hamilton volviera a pisar lo más alto del podio de una carrera en Fórmula 1. Y para Lewis el escenario no podía haber sido mejor: Silverstone. Ganar en casa, frente a tu público, lo es todo y después de tan larga sequía de éxito se multiplica el gozo de hacerlo. El triunfo del británico marca un nuevo récord de primeras posiciones en un mismo gran premio y tacha una cruz en la casilla de victorias en su último año en Mercedes.

Para la afición británica fue casi un completo. De no haber sido por el abandono del segundo de los Mercedes, la posibilidad de ver a tres pilotos británicos en el podio era algo muy real. Pero esta vez, el último ganador, George Russell, no pudo acabar la carrera. Aunque sin duda, o al menos así lo evidenciaba en su declaraciones y lenguaje gestual, el mayor dolor lo experimentó Norris: pasó de ser un serio candidato a la victoria, con adelantamientos escalofriantes, a tener que conformarse con la tercera plaza. El McLaren volvió a mostrarse como el monoplaza a batir pero las decisiones con la elección de gomas en la última parada hicieron que Norris pasara de pelear la victoria con Lewis a rendirse ante Verstappen. Lando va a necesitar un gran apoyo de sus preparadores y en el equipo deberán trabajar mejor las estrategias y empezar a creerse ganadores.

Max no tuvo el coche para mandar este fin de semana. Un error en la crono le dejó fuera de la pole. Y en carrera no consiguió, hasta el final, el ritmo. Lo que sí mostró esta vez el holandés fue un enfoque más centrado y tras las batallas en Austria con Norris y el cruce de ácidas declaraciones a lo largo de la semana, en Silverstone, supo esperar su oportunidad. Esta carrera le ayuda a sumar puntos vitales para poder firmar a final de año su cuarto título.

Carlos Sainz y Fernando Alonso llevaron sus monoplazas allí donde podían estar, arañando unos buenos puntos pero con la desesperación de ver cómo sus mecánicas no evolucionan al ritmo al que sí lo hacen sus rivales. Aston Martin sigue estancado en la quinta plaza y Ferrari puede dar gracias que el abandono de Russell les permita mantenerse en la segunda posición de constructores. En quince días iremos al ratonero circuito de Hungría. Veremos allí si las condiciones especiales del Hungaroring permiten a los españoles tener alguna oportunidad de apuntar a un mejor resultado.