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Opinión

València

El sueño de salvar Mestalla

Hay una decisión tomada, todo parece perdido, que cada cual actúe según su conciencia. Está todo perdido, pero quizá valga la pena esa última carrera

El sueño de salvar Mestalla

El sueño de salvar Mestalla / Francisco Calabuig

Hay una decisión tomada entre el Valencia CF y el Ayuntamiento para retomar las obras del futuro estadio. Y esto ocurrirá el 12 de enero, según los plazos previstos. Ahora mismo, da la sensación de que lo único que podría evitar la demolición de Mestalla y el traslado futuro al nuevo estadio sería que pasara algo que pudiera impedir el desarrollo de las obras. Por ejemplo, problemas económicos que hicieran peligrar la viabilidad del club.

La jornada de expertos convocados por ‘Últimes Vesprades a Mestalla’ en el Colegio de Arquitectura es como la remontada de Fernando y Robert al Madrid en enero del 92. Suena imposible el sueño de salvar Mestalla, pero la gesta más loca es la gesta más bella. Las conclusiones están claras. Construir el futuro estadio es mucho más caro de lo presupuestado y su estructura de hormigón presenta posibles daños por el paso del tiempo en unas condiciones imprevistas. Por otro lado, remodelar Mestalla es asequible económicamente (100-130 millones) y, también, desde el punto de vista arquitectónico, dada su estructura de anillos independientes. Además, la gran supuesta ventaja del nuevo estadio, el rendimiento de la zona comercial, también sería mucho mayor en el viejo Mestalla, que ya cuenta con un espacio previsto para ello, mientras que la explotación de la zona habilitada del nuevo ya se ha vendido.

Cuando amas de verdad, ir al fútbol duele. En cada abrazo intuyes una despedida. En cada sonrisa, un instante irrepetible que quedará congelado en la memoria. La experiencia siempre es íntima. Cada visita al estadio está siempre a medio camino entre la discoteca y el tanatorio. Entre la ilusión prohibida y efímera y el poso del dolor eterno. Y así lo aceptamos, porque no deja de ser una metáfora de la vida. Una moneda al aire mientras contenemos la respiración. Un último gemido de esperanza mientras das la mano a tu hijo.

Sin embargo, desde el dolor también se enciende la chispa. Ya lo decía Lorca: “la tristeza que tuvo tu valiente alegría”. Este debate final llega tarde, posiblemente, pero qué seríamos los valencianos si no fuéramos así. Hay una decisión tomada, todo parece perdido, que cada cual actúe según su conciencia. Su íntima conciencia. Todavía hay un último balón que disputar para salvar Mestalla. Está todo perdido, pero quizá valga la pena esa última carrera. Puede que el final esté escrito. Pero, siempre te quedará la paz de haber luchado por tu templo, por tu casa, hasta que el último suspiro de vida se te escape.

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