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Opinión

Valencia

Amar Sadiq

Demuestra que por muy mal que te vengan dadas y hayas sufrido; con sacrificio, humildad e ilusión uno puede conseguir lo que se proponga

Sadiq celebrando el 2-1

Sadiq celebrando el 2-1

Me alegra que a los buenos tipos les pasen cosas maravillosas. Me pasa en la vida en general y en el fútbol no podía ser de otra manera. La lección vital que nos está dando a todos Sadiq desde que se enfundó la camiseta del Valencia CF es digna para hacer un documental y ponerlo a esa gente que, por un motivo u otro, no atraviesen su mejor momento y quieran volver a su mejor versión.

Rajar Sadiq. Decían de él que estaba tieso, retirado y poco menos que inválido para la práctica del fútbol. Que era como un juguete roto del fútbol que venía para cumplir expediente y tratar de llenar un cupo arriba teniendo, como cualidad principal, ser un buen tipo. Burlas, mofas y bromas que poco o nada han afectado a una bestia que calla bocas a base de goles.

Remar Sadiq. Y es que es un tío por el que nadie daba un duro, ya que no le ha salido nada bien desde aquella temporada descomunal en el Almería. Lesiones, malos momentos, falta de confianza… son muchas cosas las que han truncado una carrera repleta de altibajos. Fogonazos, destellos y recuerdos intermitentes de un delantero por el que la Real Sociedad pagó 20 millones y donde apenas -lesión grave de por medio- marcó 4 goles en tres temporadas. En el Valencia CF ya lleva 5 en cuatro ratos a base de remar cara a puerta.

Sumar Sadiq. Porque sus goles valen puntos. Lleva cinco dianas en un puñadito de partidos que han dado al Valencia CF la posibilidad de remontar en una clasificación que, antes de navidad, parecía abocada al fracaso más absoluto. Un jugador que suma dentro y fuera del campo, querido en el vestutario, desprendiendo buen rollo e ilusión por el fútbol.

Deslomar Sadiq. Vale, sí, es torpón, anárquico y antinatural en sus movimientos, pero las enchufa. Un futbolista que practica un fútbol callejero, poco ortodoxo y que de estético tiene poco o nada. De esos que ves en los highlights de goals and skills y piensas que el minuto y medio dura mucho. Pero es que estoy cansado de los que tienen pinta de futbolista caro y luego no meten ni miedo ni enchufan ni el cargador del móvil. Mimar Sadiq. Porque hay que cuidarlo. Nos ha demostrado que ha venido a aportar, ayudar y tratar de aportar su granito de arena. Intentar darle al Valencia CF todo lo que esté en su poder para tratar de conseguir el objetivo. Y, ojo, no era una decisión fácil porque, por mucho que estuviera defenestrado en Donosti, venir a Valencia no era una opción sencilla. Ha demostrado más en unos pocos partidos que otros jugadores en temporadas enteras.

Fichar Sadiq. Si este grandullón sigue a este ritmo de goles, no entiendo otra cosa que no sea ficharlo. Me da igual que vendan a tres tíos de la plantilla. Este se tiene que quedar sí o sí. Ni terreta, ni cantera, ni historias…aquí mandan los números y estos dicen que mejora todo lo que tenemos.

Amar Sadiq. Porque lo de este nigeriano me reconcilia no solo con el fútbol, sino también con la vida. Demuestra que por muy mal que te vengan dadas y hayas sufrido; con sacrificio, humildad e ilusión uno puede conseguir lo que se proponga. Le pese a quien le pese. Digan lo que digan. ¿Umar? No, señores. Remar. Sumar. Mimar. Fichar. Amar Sadiq.

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