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Opinión | DESDE EL FORO

África para africanos

Ya no necesitan los africanos la “supervisión” de entrenadores extranjeros, porque se bastan para liderar las selecciones

La selección de Senegal, levantando un trofeo

La selección de Senegal, levantando un trofeo / EP

Ahora que está de moda hablar de los expresidentes estadounidenses, algunos que ya quisieron comprar tierras más allá de los EE. UU., conviene recordar la doctrina de Monroe: “América para los americanos”. Aquí, lo siento, no vamos a hablar de política sino de fútbol y si hago referencia a ello es porque algo nuevo está pasando en África.

Tradicionalmente, los equipos de ese continente tenían a entrenadores de sus selecciones que venían de Europa (Francia, sobre todo, pero Clemente lo fue de Libia, por poner un ejemplo cercano) o de Sudamérica, pero la presente Copa Africana de Naciones (CAN) ha dado un giro de importancia: los cuatro semifinalistas tienen entrenadores africanos.

Senegal, Egipto, Nigeria y la organizadora, Marruecos, han hecho historia con esta situación y nos debe dar que pensar. Ya no necesitan los africanos la “supervisión” de entrenadores extranjeros, porque se bastan para liderar las selecciones.

Si, pero ¿por qué? Antes se decía que el jugador africano necesitaba de un liderazgo fuerte, porque se dejaba llevar, muchas veces, por la falta de juego en conjunto, siendo más individualista. También se comentaba que había que perseguir para que entrenaran más, etcétera.

Esto, que no venía de fuera, sino que eran los propios dirigentes continentales que buscaban fuera lo que, creían, no podía existir dentro. Pues bien, hay dos obvias razones para lo que está ocurriendo.

La primera es que los entrenadores africanos son, en muchas ocasiones, exjugadores que han estado en Europa y que siguen los métodos que ya no se importan, sino que están ya en casa.

La segunda es que, si nos fijamos en las alineaciones de los equipos, de casi todos los participantes, pero sobre todo de los semifinalistas y, si se me apura de los finalistas, Senegal y Marruecos, la mitad o más de sus jugadores están bajo licencia de un equipo europeo o del Oriente Medio. Eso significa que están jugando con la consistencia de ligas importantes (e incluyo la de Arabia Saudí, por la cantidad de futbolistas de nivel que están ahora mismo, en ella). Con ese bagaje, ya no se les puede, por los mismos dirigentes africanos, sigo afirmando, decir que tienen que ser entrenados por europeos, sino que ellos ya son, en el sentido futbolístico, “europeos”.

Y eso no solo da lugar a esa mundialización que permite “africanizar” a los entrenadores, sino que también lleva a que se codeen ya esas selecciones con las otras dominadores, europeas y sudamericanas, en los campeonatos del mundo. Si Qatar 2022 fue un signo importante, creo que el próximo mundial de EE.UU, México y Canadá, puede ser otro salto cualitativo adelante.

En fin, mientras esperamos, ya faltan solo cinco meses, a ese acontecimiento, recomiendo taparse bien por el frío y, por supuesto, escoger un buen libro, como el “La paz de la niebla”, de Alfonso Sierra Garrido. Disfruten y cuídense.

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