Opinión | HISTORIAS DE LA COPA
Punto y seguido
Hace apenas unas horas se bajó el telón de la Copa del Rey de baloncesto 2026. Cierre a una función de cuatro días, los que hemos visto, pero con muchos otros previos dignos también de destacar

El Baskonia levanta la Copa del Rey tras una final para la historia. / F. Calabuig
Hace apenas unas horas se bajó el telón de la Copa del Rey de baloncesto 2026. Cierre a una función de cuatro días, los que hemos visto, pero con muchos otros previos dignos también de destacar.
Un éxito en lo competitivo, con la victoria de nuevo, 17 años después, del Kosner Baskonia (Zoroniak Lagun). Un equipo que regresaba, tras dos ediciones ausente, a lo que es más que un torneo para ellos. Lo es por las veces que la ha ganado (con la de ayer en son ya 7), por las numerosas veces donde ha sido anfitrión (hasta en 6 ocasiones), por su charanga, pieza fundamental del engranaje de la Copa y por el resto de su afición, quienes a los que ya la paseaban por Valencia desde el miércoles, se unían los más de 500, que en la madrugada del sábado al domingo, se metían los casi 600 kilómetros, entre pecho y espalda, para ver jugar una final a los suyos. Y lo hacían partiendo, a priori, con pocas opciones de triunfo ante un todopoderoso Real Madrid, o así se planteaba a priori.
Un éxito también en lo organizativo, ya que montar un evento de esta magnitud cada vez exige más y más y eso dificulta una gestión, que sin embargo, ha llegado claramente a buen puerto.
También en lo social, con unas aficiones compartiendo espacio, otra vez sin incidentes, sin que, en ningún momento, las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado hayan tenido que intervenir. Así, se ha podido ver en las gradas, pero también en una grandísima Fan Zone situada a los pies del coliseo valenciano, en la que camisetas de unos y otros han compartido espacio sobre el renovado suelo de Quatre Carreres. No de los equipos participantes, también de otros que no participan, pero llenan de aún más color este arcoíris de convivencia, en una cita que nadie se quiere perder.
Pero no podemos estar tristes por haber pasado, para algunos y me incluyo, todo tan rápido, ya que el próximo año tendremos la oportunidad de disfrutar un siguiente acto.
La Copa del Rey Valencia 2027, escribirá un nuevo capítulo donde regresarán las sonrisas y el buen ambiente. Las lágrimas tras la derrota o los saltos de alegría. Los abrazos, las cabezas estiradas hacia el techo de un colosal Roig Arena y las miradas al cielo, las cuales, otra vez, podrán verse bajo esa cúpula de sueños y emociones.
Algunos “viejos amigos” puede ser que vuelvan a ser de esos ocho privilegiados clasificados, en el que igual pueda sonar el “Pío, pio”, llegado desde Las Palmas de Gran Canaria o los “Hombres de Negro”, aterricen desde el Botxo para dejar su impronta.
Reencuentros de personas, donde algunos se ven de año en año, que se acercarán al Cap i Casal desde diversos puntos de la geografía española. Muchos de ellos debutarán, ya que “este año se ha apuntado nueva gente a la Copa”, me contaban. Incluso, regresará el amor y esas parejas creadas en las Canteras, en la calle Larios o la Plaza de la Virgen Blanca y que ha terminado por cambiar las vidas de muchos de ellos. Quien sabe, si alguna lo ha hecho estos días en la Ciudad de las Ciencias, el Mercado Central o en pleno barrio del Carmen o de Ruzafa.
El reloj ya ha empezado a descontar las horas y minutos para vivir algo único, diferente y especial. Disfrutémoslo.
¡¡ Que viva la Copa !!.
- Última hora: las razones por las que el Valencia descarta el fichaje de Dieng
- La metamorfosis de Cömert en el Valencia CF
- Comunicado oficial del Valencia sobre Julen Agirrezabala
- Un gran Valencia Basket tumba a un rival directo en una noche de récord
- Mestalla, campo de pruebas para un experimento de los árbitros
- Jaime Pradilla: 'Me tratan muy bien y valoro todo el esfuerzo que están haciendo por mí
- El otro problema que surge tras la lesión de Julen Agirrezabala
- Cuenta atrás para Renzo Saravia
