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Opinión

Un debut irritante

Primer partido, primera decepción. El Valencia CF se ha propuesto hacer que el último año de vida de Mestalla acabe siendo un suplicio para todos y cada uno de los aficionados que llenan el campo o ven por la tele un partido del conjunto valencianista

Hugo Duro en el Valencia CF - Celta de Vigo

Hugo Duro en el Valencia CF - Celta de Vigo / Germán Caballero

Primer partido, primera decepción. El Valencia CF se ha propuesto hacer que el último año de vida de Mestalla acabe siendo un suplicio para todos y cada uno de los aficionados que llenan el campo o ven por la tele un partido del conjunto valencianista. Un equipo incapaz de hacer goles –ni remates entre los tres palos- y que da la sensación que está fundido en el primer envite oficial de la temporada. A todo ello hay que sumar que Corberán lo va a tener muy complicado este año para enganchar a la gente.

Y es que los hechos, las palabras y las acciones que se ven tanto en el campo como en el palco día a día nada tienen que ver ni con un objetivo decente ni con una ilusión desbordante. La gente está irritada, frustrada y cansada de que otro año más el equipo se presente en un marco de mediocridad y falta de energía. Y eso que es la primera jornada en casa, no quiero ni pensar cómo será la última a este paso. Las palabras de Corberán se quedaron en eso… palabras.

Porque la confección de plantilla está siendo un desastre. Empezaste el verano con algunos deberes hechos con antelación pero fue un espejismo de una plantilla que está por hacer. Porque los que firmas no mejoran el nivel. Porque ayer te presentas con dos laterales izquierdos en el once, Pepelu de central y confiando el gol en un Danjuma que está más fuera que dentro del Valencia CF. Esto no es serio. Y no lo es porque el Valencia no puede permitirse el lujo de empezar una temporada con parches y jugadores en el banquillo que ya ha dicho Corberán que no entran en sus planes. Estás jugando con fuego viendo lo que ha ocurrido en temporadas anteriores.

Me duele escuchar a Guerra hablar claramente de que “ha faltado un empuje final en el partido”. Demuestra a las claras algo que venimos contando reiteradamente: la preparación física es deficiente. Se mira mucho a los servicios médicos –y con razón- pero ¿y la preparación física? ¿Cómo se justifica que el equipo esté fundido a las primeras de cambio? A mi me cuentan que la pretemporada no ha estado a la altura, que no ha sido seria. Que desde las dobles sesiones mal gestionadas, pasando por la falta de tensión y un stage en UK en el que algunos jugadores vinieron peor de lo que se fueron. ¿Cómo es esto posible?

Igual que resulta increíble que Guido en la primera jornada –y en su papel como uno de los capitanes- haga un llamamiento a la “unión”. ¿Ya? ¿Tan pronto? ¿Ya estamos apelando a esto? En nada estamos pidiéndole a Mestalla que gane los partidos…

Al final es inevitable mirar a Carlos Corberán. Primero porque es el máximo responsable en las decisiones de campo en este equipo y, por ende, de todo lo que sucede de puertas para dentro en el vestuario. Un entrenador que no gusta y al que tampoco entendemos. Que ha renovado sin merecerlo y que se ha ganado a pulso cada pitada en Mestalla. Pero no quiero centrar todo en él porque lo de Ron Gourlay es de traca… ¿Por qué se espera a las últimas semanas para cerrar la plantilla? ¿No hemos aprendido nada? ¿Cuántas ventanas quedan para Europa?

Al final, deben cambiar muchas cosas de aquí a que cierre el mercado si el equipo quiere tener un mínimo competitivo. Está claro que es pronto y que, al menos, has sumado un punto; pero otra temporada jugando con fuego invita mucho a quemarse en el descenso. No podemos, ni debemos tolerar otra decepcionante temporada más.

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