16 de febrero de 2012
16.02.2012
PACO LLORET

Desde Stoke a Bucarest

Desde el debut en Copa de Ferias ante el Nottingham Forest, el Valencia ha tenido muchos duelos contra equipos ingleses.

17.02.2012 | 13:30

No participo de algunas opiniones tan gratuitas como infundadas —algunas expresadas, por cierto, en estas mismas páginas— respecto a la valía de la Europa League. Ni Uefita ni otras zarandajas que a Tito Bau se le han ocurrido para superar el desencanto de quedarse sin la musiquita de la Champions. El nivel de exigencia del torneo me parece muy respetable y, desde luego, perfectamente homologable al de los octavos de la competición mayor. No hay más que repasar la lista de participantes y la posición que ocupan en sus respectivas ligas. Por ejemplo: los que mandan en la Premier, los dos clubes de Manchester, disputan esta competición, mientras que los londinenses Arsenal y Chelsea, cuyos técnicos están muy cuestionados por su irregularidad, se codean con la supuesta aristocracia. Así que el Valencia va tomar la salida en una Europa League tan revalorizada como complicada. La presencia de los de Mestalla sirve también para prestigiar un torneo que ha mejorado tras unos inicios titubeantes por culpa de un formato absurdo. La UEFA ha corregido ese defecto y ha logrado que el cartel de los actuales dieciseisavos ofrezca cruces muy atractivos. No dudo de la primacía de la Champions, pero aún recuerdo cuando a principios de los ochenta el Madrid estuvo cinco años seguidos sin jugar la Copa de Europa y como las emisoras de radio hablaban de la Copa de la UEFA como el torneo de mayor dificultad, en detrimento —decían— de la desfasada competición de campeones, así que no parece razonable el desprecio o la indiferencia. La Europa League es la «nostra».

Vuelta a los orígenes
El fútbol inglés ha sido con el que más veces se ha enfrentado el Valencia a lo largo de su historia en las diferentes competiciones continentales. Desde los legendarios tiempos de la Copa de Ferias, cuando debutó ante el Nottingham Forest, los valencianistas han mantenido numerosos duelos con clubes ingleses, con un balance desigual, aunque sobresalen los empates en suelo británico. Nunca fue fácil vencer al indómito león inglés en su feudo: la última victoria tuvo lugar en Anfield Road de Liverpool, hace ya casi diez años. El Stoke City se añade a la amplia lista de rivales del otro lado del Canal, un club inexperto en estas lides con un pasado glorioso y el recuerdo de sendos nombres legendarios en el fútbol mundial: Stanley Matthews y Gordon Banks. Quizás por ello, el Stoke mantenga el estilo aguerrido y batallador de otras épocas, hasta que la Premier se dedicó a importar jugadores y entrenadores del continente que les mejoraron muchos aspectos del juego sin que se resintiera la intensidad ni la lucha constante que son su sello, su principal seña de identidad y, sobre todo, su orgullo.

Baterías antiaéreas
Los centrales y el portero —supongo que Guaita—, ya pueden ir preparados para el abordaje que les espera. Les van a llover balones por alto desde todos los lados. De la contundencia de su respuesta ante la avalancha que se les va a venir encima, dependerá, en buena medida, el desarrollo de este choque. El Stoke intentará imponer su estilo y sacar provecho de ese juego directo y de las acciones de segunda jugada. Emery sabe que el Valencia ha de ser muy fiable en la contención y aplicarse en su superioridad técnica.

Camino a Bucarest
Queda mucho camino por recorrer, pero el sueño de estar en la final de Bucarest debe estimular la ilusión del valencianismo después de haberse quedado en puertas de disputar la de la Copa del Rey. Las emociones fuertes que provocan estas eliminatorias pueden enganchar a la afición antes que el rutinario desarrollo de la liga. Al tiempo.

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