29 de febrero de 2012
29.02.2012
ESIVA CAMPOS

¿Cómo recuperar el espíritu positivo?

Son días duros para la afición valencianista, la victoria que esperaban no llegó y la gente no termina de ver razones claras para ser optimistas

29.02.2012 | 17:38

Explosión de comentarios en la red, las opiniones en nuestro Facebook subían como la espuma. Entre nuestro hashtag #quélepasaalvalencia y la noticia de que el VCF busca el sustituto de Emery, nuestras redes han estado más vivas y activas que nunca. En cuanto vi la portada de ayer, lo primero que pensé fue en las reacciones y los tuits que estarían llegando, y no fueron pocos. La portada batió récords de comentarios en Facebook, unos escogiendo a su favorito, otros proponiendo sus propios nombres y algunos usuarios, también, apoyando al actual entrenador. Reacciones muy diversas, debates creados en directo, en definitiva, la magia de las redes sociales.

El Valencia se encuentra sumido en un agujero del que, no sin esfuerzo ni sacrificio, se puede salir. La decepción y la tristeza expresadas en Internet lo dicen todo sobre el estado de la afición. No he leído ningún comentario positivo hacia el equipo en varios días, y eso da que pensar. La red supone una vía donde los aficionados se desahogan, expresan su indignación y comparten su rabia con los demás. Son ellos los que mayoritariamente están demostrando una actitud y una decisión favorable al cambio. Y ahora es cuando más se necesitan esos tuits de los jugadores que tanto nos alegran, pero que no llegan...

Competitividad, respeto, conformismo o sin espíritu son las palabras más mencionadas estos días. Y debe ser duro para todos preguntarse cuándo se recuperará el Valencia, qué pasa por la cabeza a los jugadores en el campo, cómo puede resolver la situación el entrenador, qué debe hacer la directiva. Preguntas sin respuesta vagan por la red haciendo mella en cada aficionado que se las plantea. Pero tres vertientes destacan entre todos los comentarios: los defensores de Emery, los que desean un sustituto para el Valencia y los que creen que la culpa también es de los jugadores. Entre los primeros, algunos basan su mensaje en el ´más vale malo conocido que bueno por conocer´ y otros en que Unai ha cumplido los objetivos marcados. Los que quieren un cambio de entrenador nombran a Benítez como el que traerá la ilusión de nuevo al equipo. Y los que opinan que la mitad de la culpa se la llevan también los jugadores, abogan por cambios tanto en la plantilla como en el banquillo, es decir, un nuevo Valencia. ¿A qué jugamos? ¿Qué le pasa al Valencia? ¿Cuál es la decisión correcta? ¿Cómo recuperar el espíritu positivo?

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