17 de septiembre de 2019
17.09.2019
Superdeporte
17/09/2019

Albert, la Copa no, la Champions

Nadie es quién, tampoco un periodista, para ordenar ni dirigir a la afición del Valencia CF

17.09.2019 | 11:29
Albert, la Copa no, la Champions

Están en lo cierto quienes creen que en esto de la vida hay pocas cosas más valiosas que la juventud, divino tesoro, y las sonrisas de un niño. Hablamos de esa parte del viaje donde todo se vive con verdadera intensidad. Todo lo bueno es mucho mejor... Y lo malo, una agonía de tres pares de narices. Es, con esa mirada de niño, como nos acercamos al pasional mundo del fútbol -si no gritas los goles, no maldices unas cuentas veces al entrenador de turno o ya no te trituras las uñas, mejor pásate a la moda de las series-. Así que nadie se escandalice, y menos en Madrid o en Singapur, si a orillas del Mediterráneo la temperatura nos puede y andamos ya a tortas, siempre con la educación debida, preocupados por el destino del Valencia CF.

¿Quién manda?

La preocupación, incluso la indignación, solo aparecen cuando hay amor de por medio. ¿A quién no le indigna que su hijo vaya por la vida sin atender a buenos consejos? La manida frase de «ja estem cremant la falla» acompaña no pocas veces un deseo extraño de que las cosas permanezcan tal cual están. El valencianista militante, como cualquier aficionado en otros lugares del planeta, alimenta buena parte de sus ilusiones diarias con los avatares de su equipo. Cómo no va a preocuparse o enfadarse por la crisis que ha montado Peter Lim. ¿Cómo puede atreverse alguien a ordenarle no cuestionar las decisiones del amo como si viviéramos en tiempos feudales? El responsable del tuit más despótico que se recuerda por parte de un club como el Valencia CF debería estar en casa desde el domingo, estudiándose el artículo 20 de la Constitución española, el que versa sobre la libertad de expresión y reconoce el derecho «a expresar y difundir pensamientos, ideas y opiniones»...Pero que tontería acabo de escribir si «qui paga mana», ¿o no es así?

Cara a cara en Singapur

De regreso al niño. El jueves hablando uno de esos locos bajitos, como los llamaba Serrat, me decía. «Si Lim no quiere la Copa, será que quiere ganar la Champions». Intenté explicarle que el asunto, igual que pasaba con un tal Manuel Llorente, no iba por ahí, consiste en quedar el cuarto de la Liga por encima de todas las cosas. Incluso, de las pasiones. Mientras le respondía me pasaban por la cabeza, seguramente igual que a él, recuerdos de Sevilla. De la Copa. Y la verdad es que a los dos nos pegó un buen bajón. Al rato volví a pensar otra tontería, igual que unas líneas más arriba, y me imaginé, más en broma que en serio, esa conversación cara a cara en Singapur Lim-Celades. «Mira, Albert, de Copa nada. Aquí queremos la Champions, jugarla y ganarla...Ah, y no te olvides de poner a Kang In Lee y Ferran más que lo hacía Marcelino, si no, se me verá el plumero». Sin sentido del humor, uno puede volverse loco buscando explicaciones lógicas en el Valencia de Peter Lim.

Periodismo y VCF

La labor del periodista se trata de relatar lo que sucede. No está para organizar manifestaciones en plan revolucionario, ni tampoco para vestirse de héroe 'pacificador'. Cada valencianista es lo suficientemente maduro como para que nadie lo dirija.

Más opiniones de Pascual Calabuig.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook