Una caída en las calles de Niza tiró al traste las ilusiones de Rafa Valls en la primera etapa del Tour de Francia en otoño de 2020. Ocho meses después, el contestano está recuperado de su fractura de fémur y reaparece en una gran vuelta por etapas, quizá la que más satisfacciones le ha dado, un Giro de Italia donde afronta su cuarta participación con un vigésimo noveno lugar de la general y decimocuarto de etapa como mejores resultados en 2013.

Valls será gregario de Mikel Landa en el Bahrain Victorious, una escuadra que alinea un tercer español, Pello Bilbao, y al italiano Damiano Caruso, décimo en el pasado Tour. Rafa Valls (Cocentaina, 1987) será una vez más el único valenciano de un pelotón que espera muy pronto la irrupción de la gran promesa del ciclismo de la C. Valenciana, Juan Ayuso, que con 18 años todavía dará el salto muy pronto a profesionales, donde tiene contrato hasta 2025 con el potente UAE Emirates.

«Hemos tenido épocas con más corredores valencianos al máximo nivel, pero creo que hay un buen futuro. Ayuso apunta muy alto y si todo va como tiene que ir será uno de los próximos corredores de referencia», apunta Rafa Valls, profesional desde 2009. «Hay que seguir trabajando en la base porque creo que falta un poquitín de apoyo a los chavales, que tengan carreras, que es donde tienen que salir los profesionales, y no hay mal futuro», añade Valls, que sabe de lo que habla, pues ha aprovechado estos meses de convalecencia y recuperación para montar su propia escuela en Cocentaina, el Club Ciclista Rafa Valls, 28 niños y niñas que serán sus principales fans cuando arranque el Giro con una contrarreloj de 8,6 km para asignar el maillot rosa al primer líder.

«Era algo que tenía en mente desde hace un año y medio, y contentísimo pues ha habido gran aceptación, con espónsors de la zona y 28 niños y niñas», explica Valls, muy emocionado con este proyecto personal. «Ha superado con creces las expectativas, pues partíamos de cero, en una época complicada con el COVID, pero estamos supercontentos con el éxito que ha tenido y con lo que se ha volcado la gente. El objetivo es ir creciendo, asentar un poco lo que es la escuela, hacernos fuertes, y de cara al futuro mirar otras categorías, pero siempre peldaño a peldaño. Lo que me gustaría es fomentar la base, ayudar a los niños en el ciclismo, y lo siguiente vendrá solo: juveniles, cadetes... Estamos centrados en hacer una buena escuela, que no les falte de nada y intentar hacerlo lo mejor posible para que aprendan», agrega sin ocultar el sueño de poder «llegar a hacer algo» más grande en el futuro.

Y pensando en el Giro que arranca este sábado, asegura que le gustaría «tener un papel importante en el equipo». «Han sido ocho meses de recuperación, no llego al cien por cien como podría llegar al Tour, pero creo que estoy bastante bien de forma y espero mejorar durante el Giro», explica entre unos objetivos que en lo colectivo pasan por pelear por la general: «Partimos con la expectativa de luchar por la general con Mikel Landa que está muy bien, Pello Bilbao, que ha demostrado una gran forma, y Caruso que fue Top-10 en el Tour. Creo que podemos hacer un gran Giro».

«Cada año el Giro es más exigente»

Esta será la cuarta participación de Rafa Valls en el Giro, y su décima gran vuelta: «Es de las tres grandes la más exigente en recorrido, y este año un poquito más. Hay que pasar la primera semana, de nervios, caídas, cortes, esperemos que no tengamos ningún percance y que el líder no pierda tiempo, y esperar a nuestro terreno, que como equipo creo que será a partir de la segunda semana». Y entre las etapas, no teme a la del Zoncolan sino a la siguiente, de la cima Coppi. «Hay etapas que dan respeto, como la etapa reina con 5.200 metros de desnivel y más de 200 km. Seguro que va a ser durísima», vaticina.