Que Rafa Nadal gane a un número uno no es ninguna novedad, pues así llegó a derrotar en más de una ocasión a Novak Djokovic y a Roger Federer. Lo extraño es que lo haga no con una raqueta de tenis sino empuñando un palo de golf. Sí, el balear ganó en su momento al actual número uno del mundo de golf, el español Jon Rahm, como se ha encargado de recordar este en su blog en la web de la Federación vasca. Rahm ha aprovechado su visita a España para dos torneos del Tour Europeo, algo que no hacía desde hace dos años, para recordar ese momento. Un recuerdo que ahora ha querido compartir con todos sus seguidores. Desde hace años, Rafa Nadal participa en el torneo de Mallorca de golf, con mejores resultados año tras año en un deporte tan diferente al tenis.

Me encontré a un Rafa Nadal en modo competición. En 18 hoyos me habló lo mínimo. Me quería ganar y punto. Y me ganó.

Jon Rahm - Número uno del golf

"Qué bien se está de vuelta a España después de tanto tiempo. Gran semana en Madrid con un apoyo del público increíble y seguro que esta semana en Valderrama será también muy especial.

Os quiero hablar de un capítulo muy concreto de mi vida que recuerdo con mucho cariño, aunque también tuvo su punto un poco raro, o por lo menos sorprendente para mí en ese momento.

Hace unos días comenté que había jugado un partido de golf con Rafa Nadal hace ya un tiempo, pues bien, os quiero contar con pelos y señales cómo fue aquel partido. Creo que es una historia interesante y divertida para saber quién y cómo es Rafa y entender alguna de las razones que lo han llevado a ser uno de los mejores deportistas de la historia.

La oportunidad de jugar con Rafa Nadal surge a través de Ricardo Relinque. Hubo un momento en aquel tiempo en el que se estaba valorando la posibilidad de que una persona de su equipo pudiera trabajar también conmigo. Yo estaba en la Uni, en Arizona State, y fuimos de San Diego a Palms Springs porque Rafa estaba jugando al tenis en Palm Springs. Hablamos y nos dijo yo juego al golf, así que si queréis venir podemos echar una partida…

Y así ocurrió. Fuimos a un sitio que se llama Porcupine Creek. Es el jardín de Larry Ellison, el cofundador de Oracle. Es un club muy privado en el que se quedan los del tenis porque Ellison es un enamorado de ese deporte. Es uno de los clubes más exclusivos de Estados Unidos, bueno, exclusivo por decir algo, es lo siguiente: básicamente sólo puedes entrar al club si él quiere. Es de los más bonitos que hay, de cuidado, mantenimiento, flores… Es una pasada.

Jon Rahm Reuters

Jugamos Rafa y yo y nadie más, al menos es lo que yo recuerdo, no sé si había alguien más, pero como para recordarlo, yo estaba jugando con Rafa Nadal, uno de mis grandes ídolos. Para que os hagáis una idea, en aquel momento el único libro que me había leído entero en mi vida era su biografía, así que imaginaros, yo iba emocionado, diciendo buah voy a jugar con Rafa, mogollón de preguntas, lo que voy a aprender… Pero aquello fue bastante diferente.

Me encontré a un Rafa Nadal en modo competición. En 18 hoyos me habló lo mínimo. Me quería ganar y punto. Y me ganó. Le di ocho golpes y en el tee del 13 él estaba cuatro bajo par del campo y yo una menos. Lo recuerdo muy bien. Yo estaba pensando por dentro, pero qué broma es esta. Y ojo, jugando desde el mismo tee. Era mi segundo año de Universidad y él le pega muy duro, juega muy bien y, sobre todo, es un gran competidor, que es importante. Yo intentaba hablar con él, preguntarle del libro y él… nada, con máxima determinación, pensando sólo en ganar. Fue curioso e interesante.

Sinceramente, me encantaría poder tener la oportunidad de pasar un poco más de tiempo con él, ahora que soy un deportista de más alto nivel, para aprender más de él y disfrutar más del día… Tengo muy claro lo que tengo que hacer la siguiente vez que podamos jugar. Voy a ir a ganar desde el principio. Pero de verdad, os tenéis que poner en situación, yo estaba bastante acoj…, súper impresionado, jugando con Rafa. ¡Es Rafa Nadal!

En fin, a ver si podemos encontrar un hueco para jugar la revancha. Me apetece mucho, aunque no es fácil. Eso sí, lo primero que le deseo es que esté totalmente recuperado y pueda volver a entrenar con normalidad y jugar al tenis.