Los Hispanos lucharán por su tercer Europeo de balonmano consecutivo. La selección española ha derrotado este viernes a su bestia negra, una Dinamarca que 'eligió' rival de semifinales y que hincó la rodilla en una soberbia segunda mitad de los de Jordi Ribera (29-25). España luchará por el oro el domingo (18.00 horas. TDP) contra el ganador del Francia-Suecia.

Nikolaj Jacobsen, el temperamental seleccionador danés, se arrepentirá mucho tiempo de la derrota del miércoles ante Francia, que sospechosamente remontó cuatro goles en cinco minutos. Dinamarca acabó segunda de grupo, lo que le llevaba a enfrentarse a España, a la que el año pasado derrotó en esta misma ronda en el Mundial y en los JJOO y con la que no perdía desde el 2015. "Parece que Dinamarca nos elige a nosotros para jugar las semifinales, nos deben ver como un rival más cómodo, pero todos los partidos son diferentes", advertía Ribera en la previa. Y no le faltaba razón.

Sin Solé ni Hernández por covid

A Dinamarca le salió mal la jugada porque los Hispanos se rebelaron contra su soberbia. "Mirabas las casas de apuestas antes de la final y no nos presagiaban nada bueno", destacaba Pérez de Vargas, uno de los héroes de la final. Todo parecía estar en contra, incluidas las bajas de última hora de Ferran Solé y Sergey Hernández por covid. Pero los Hispanos supieron canalizar todos esas circunstancias y convertirlas en motivación. "Ha sido brutal -resumió el capitán, Gedeón Guardiola-. Jugamos contra equipos grandes y demostramos que nosotros también somos grandes, aunque muchas veces no nos tengan en cuenta".

España fue a remolque toda la primera mitad. Necesitó más de cinco minutos para marcar su primer gol, otros 5 para el segundo y el tercer no llegó hasta pasado el 14. Un ritmo anotador que habría enterrado cualquier opción de victoria de no ser por una buena defensa que provocó muchas pérdidas danesas y buenas acciones de Pérez de Vargas, solo opacado por un Niklas Landin imponente en el arranque.

"Hemos visto a Landin muy grande"

"Lo importante es mentalizarse de que son muy buenos pero que nosotros no somos malos. Al principio hemos visto a Landin muy grande, pero luego no nos hemos dado cuenta de que se le pueden marca goles", analizaba tras el triunfo un Cañellas que emergió cuando peor lo pasaba España, después de, liderada por Mikkel Hansen, Dinamarca se pusiera 5-9 y amenazara con despegar. Pero el central de Santa Maria de Palautordera abrió brecha a base de arrojo en el corazón de la defensa danesa. La astucia de Aleix Gómez en defensa y su letalidad al contragolpe permitieron un ajustado 13-14 al descanso.

España sufrió en la primera mitad, ¿cómo no hacerlo ante la ganadora de los dos últimos Mundiales? Pero había estado bien en defensa y bien en ataque, generando tiros claros de 6 metros. Mejorando esa efectividad la victoria era posible.

Gidsel falla y cambia el guion

Tras el descanso, fue Dinamarca la que necesitó varios minutos para marcar. Mathias Gidsel, que llevaba anotados 37 de sus 38 lanzamientos en el torneo, falló el 39º y eso pareció ratificar el cambio de dinámica. Pérez de Vargas paraba, Cañellas lideraba y Aleix marcaba. España se puso con dos goles de ventaja a 20 minutos del final y ya no cedería la iniciativa. Cada jugador aportó su granito de arena: Figueras, Peciño, Casado... Remar contra corriente fue una situación nueva para la selección escandinava que no fue capaz de superar.

"Hemos demostrado que no se nos puede tomar por cualquiera. Quizá no somos el mejor equipo, pero sin duda somos el mejor grupo y hemos creído en nuestras posibilidades", celebró Pérez de Vargas. "Es muy bonito estar en la final y hacerlo ganando a Dinamarca es un plus. Hemos ganado a la mejor selección del campeonato y además merecidamente", recalcaba Cañellas, que no dudó en hurgar en la herida danesa: "No seremos tan buenos ni estaremos en los equipos que están ellos, con sus respectivos salarios, pero somos buenos".

España ya está en la final, la cuarta consecutiva. Si el domingo vence, igualaría un hito que solo ha logrado Suecia (1998, 2000 y 2022). "Más que igualar a Suecia, lo importante para nosotros es seguir ahí arriba. Cambian jugadores, pero seguimos estando ahí. Somos una familia", destacó Pérez de Vargas.

España, 29 - Dinamarca, 25

España: Pérez de Vargas; Aleix Gómez (11, 2p), Maqueda (2), Gedeón Guardiola (-), Peciña (-), Sánchez-Migallón (-) y Ángel Fernández (1) -equipo inicial- Corrales (ps), Gurbindo (-), Sarmiento (-), Figueras (3), Cañellas (7), Casado (3), Ariño (1), Tarrafeta (1) y Odriozola.

Dinamarca: Niklas Landin; Svan (2), Gidsel (3), Lauge (2), Mikkel Hansen (8, 4p), Magnus Landin (4) y Saugstrup (3) -equipo inicial- Moller (ps), Kirkelokke (-), Jakobsen (-), Mollgaard (-), Mensah (1), Johan Hansen (-), Andersson (-), Holm (1) y Hald (1).

Marcador cada cinco minutos: 0-1, 2-3, 4-5, 5-8, 8-11 y 13-14 (descanso); 15-15, 16-16, 21-19, 23-21, 25-23 y 29-25 (final).